No peques de optimismo, pero tampoco confundas prudencia con pesimismo.
Mayoría de respuestas "a":
Tu actitud es positiva pero arriesgas demasiado, eres imprudente y no afrontas los problemas, prefieres pasar por alto cualquier dificultad confiando en tu suerte y en que al final haya cerca alguien que te saque del apuro.
Para ti el negro no existe, tienes una marcada tendencia al exceso de optimismo, tanto que confundes los demás colores y acabas por verlo todo blanco. Sé un poco más prudente y conseguirás que tu optimismo nunca se desborde.
Mayoría de respuestas "b":
Prudente pero sin dejar que el miedo se apodere de ti y te paralice, eres optimista para afrontar la vida y los problemas, positiva a la hora de tomar decisiones y segura de ti misma cuando las tienes que poner en práctica.
Blanco o negro sólo cuando estás segura de que no hay otro color. Tu mejor cualidad es el equilibrio para vivir el presente, juzgar con acierto y ser feliz con lo que tienes; con tu fortuna, con tu edad y sabiendo que siempre hay imprevistos.
Mayoría de respuestas "c":
Demasiado negativa, tienes tendencia a ponerte en lo peor. Así nunca tomarás la decisión acertada, quizá no llegues a tomar ninguna y perderás la oportunidad. Por el momento siempre lo ves todo negro, tienes que hacer un esfuerzo para ser más optimista.
A ti también te conviene ponerte en la piel de los demás, los que se arriesgan a confiar en el futuro, los que saben valorar lo bueno que tienen en su presente y los que, a pesar de sus problemas, no se encierran en su casa.