Los secretos para ahorrar en calefacción

​Con un consumo controlado y eficiente, lograrás reducir la factura del gas y electricidad sin tener que pasar frío​.

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Las temperaturas, inusualmente altas hasta hace unos días, empiezan a bajar. Y con la caída del termómetro, llega el encendido de la calefacción. Te proponemos una serie de recomendaciones para ahorrar en la factura de gas y electricidad

-No sobrepasar los 21º C por el día. Los expertos aconsejan esta temperatura y subrayan que el exceso de calor en el ambiente puede generar dolor de cabeza y sequedad en las vías respiratorias y en la piel.

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-Por la noche, mantener 16º de temperatura. Esta bajada del termostato puede suponer un ahorro del 13 % en la factura.

-Por cada grado que se baja, se estima un ahorro en el consumo del 8 %.

-Aprovecha la luz del sol como fuente de calor de casa. Basta con ventilar por la mañana durante 10 minutos. Por la noche, baja las persianas para evitar en los posible las fugas de calor.

-No obstruir los radiadores con adornos o ropa para secar.-Si no usas una habitación, puedes cerrar el radiador.

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¿Y la calefacción central? La nueva norma de eficiencia energética, que entra en vigor el 1 de enero, obliga a los edificios con calefacción central a instalar contadores de consumo individual. El dispositivo permite a cada vecino del inmueble regular la temperatura de forma individual y hacerse así responsable de su consumo.

Recomendaciones para recortar tu factura: Revisar los cerramientos. Asumimos que el calor que se escapa por las ventanas apenas se nota en la factura. Nada más lejos de la realidad: un 25 % de la energía que se consume en el hogar se destina a cubrir lo que se pierde por las ventanas. Un cerramiento de doble cristal puede reducir esta pérdida en un 50 %.

Cambiar de hábitos en la cocina. Unos consejos nos ayudarán a ahorrar: abrir el horno mientras está cocinando genera un 20 % más de consumo por la pérdida de calor. Para cocinar, es mejor la olla exprés. La olla a presión consigue hasta un ahorro del 50 % (tanto en gas como en luz). Aprovecha el calor residual de la placa. Además, también es mejor usar el lavavajillas que lavar a mano. Apunta estos tips ¡y verás cómo ahorras un poco más!