Sólo porque un objeto haya cumplido su misión no significa que sea basura. Estas originales maneras de reutilizarlos te harán ahorrar un buen dinero.

Publicidad

1 Azulejos rotos

Los fragmentos de un azulejo o un plato de loza roto te pueden ayudar a cuidar tus macetas. Cuando las plantas llevan mucho tiempo en sus macetas pueden llegar a enfermar y pudrirse. Pero puedes revitalizar las raíces aportando un sistema de drenaje perfecto con los fragmentos de azulejos o platos. Colócalos en el fondo del tiesto, asegurándote de no tapar por completo el orificio de su base. Elige pedazos de 2 a 6 cm para que se solapen ligeramente y, después, cúbrelos con un poco de tierra. Luego pon la planta y rellena con la tierra sobrante.

2 Aceite para cocinar

Aprovecha hasta las últimas gotas que quedan en la botella de aceite. Rebaña el fondo con algodón y aplícaselo a las bisagras que chirríen hasta que dejen de hacerlo. Luego limpia el sobrante para que no gotee.

Publicidad

3 Tubos de cartón

Fabrícate, de manera sencillísima, organizadores de cajones para complementos o pequeños objetos de oficina, reutilizando los cilindros de cartón del papel higiénico o de cocina. Recorta los tubos para que quepan dentro del cajón sin que sobresalgan. Aplica unas gotitas de pegamento rápido en el exterior de los laterales y junta las caras de los tubos para hacer un bloque. Para cerrar el fondo y adaptar el conjunto en el cajón, pon más pegamento en los bordes inferiores y presiona sobre una cartulina cortada a medida. Una vez ajustado, podrás guardar en su interior collares, horquillas, pinzas de pelo, gomas, chinchetas o clips sin que se te mezclen.

4 Tarros vacíos de potitos

Al ser de cristal son prefectos para conservar las especias frescas y secas. Retira las etiquetas con agua caliente y decóralos a tu gusto con tinta indeleble o laca para vidrio.

Publicidad

5 Botes metálicos de té

Las latas de té se pueden convertir en preciosas velas decorativas. Son el recipiente ideal para verter la cera caliente, añadir una mecha y, por qué no, alguna esencia aromática.

6 Papel de aluminio

El papel de aluminio usado tiene un montón de aplicaciones muy prácticas. Si lo prensas hasta hacer una bola, puede ser un estropajo perfecto para los restos de suciedad que se adhieren a las cacerolas. También sirve para afilar cuchillos o como limpiador de plata. Para este uso sólo tendrás que sumergir tus objetos de plata en un recipiente de vidrio forrado con papel de aluminio y agua hirviendo. Añades dos cucharaditas de sal y por una sencilla reacción química, quedarán como un espejo en dos minutos y sin dañarse.

Publicidad

7 Cepillos de dientes

Los cepillos de dientes usados son la solución perfecta para limpiar las juntas de los alicatados. Llegan a las rendijas más complicadas, donde las bayetas son ineficaces. Notarás la diferencia.

8 Pastillas de jabón

Es muy frustrante intentar lavarse con una pastilla de jabón gastada, de la que ya sólo queda una pequeña lámina que se escurre entre las manos. La mejor solución de ahorro es conservarlas para juntarlas más adelante y obtener una nueva.

Publicidad

9 Corchos de botella de vino

Por sus múltiples aplicaciones, los tapones de corcho son el sueño de cualquier amante del DIY (Do It Yourself). Además de fáciles de encontrar, son moldeables y decorativos. Uno de sus posibles usos es para cuando tengas invitados en casa. Puedes convertirlos en soportes para tarjetas que identifiquen el lugar de los comensales en la mesa. Corta longitudinalmente una tira del corcho para conseguir una base plana y estable. En el otro lado harás la ranura donde se introduce la tarjeta practicando dos cortes en forma de cuña y retirando el corcho sobrante.

10 Camisetas

Cuando una camiseta es demasiado vieja para ponértela, utilízala como trapo multiusos. Se puede cortar al tamaño que necesites y el algodón es apropiado para casi todos los usos. Ahorrarás mucho dinero en toallitas de papel.