Por un mundo solidario

Te contamos esas pequeñas acciones que están al alcance de tu mano y que pueden, incluso, salvar vidas.

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Un proverbio escocés dice que “muchas cosas pequeñitas, en muchos lugares pequeños, hechas por mucha gente pequeña, pueden transformar el mundo”. ¿Te apuntas? Te contamos cómo.

Dona juguetes. Recupera esos juguetes de tu hijo que se quedaron impecables, incluso quizá tengas algunos que ni siquiera llegó a abrir, y entérate de algún punto en tu ciudad donde los recogen (asociaciones, fundaciones, parroquias, colegios...). Incluso algunos rotos, como esa bicicleta que tenéis en el trastero y ya no usáis; hay centros donde los recogen, los arreglan y los regalan a los más necesitados. Otra opción es invitar a tu hijo a pedir uno a los Reyes Magos para compartirlo con otros niños que lo necesitan. Piensa que no tienen por qué ser caros, pequeños detalles pueden ser un gran tesoro.

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Ofrece alimentos. Son muchos ya los centros en las ciudades donde se ha instalado un punto llamado ‘’operación kilo’’ en los que recogen comida envasada no perecedera: legumbres, arroz, pasta, leche... Por poco más de un euro en tu compra en el supermercado puedes dar de comer a una familia entera. También puedes ofrecer tu ayuda para la clasificación de comida en los bancos de alimentos.

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Compra de manera responsable. Tiendas de comercio justo, mercadillos solidarios, centros donde un tanto por ciento de la compra se ofrece a organizaciones y fundaciones... Ahora que en estas fiestas se multiplican las compras, ¿por qué no hacerlas de manera responsable en lugares donde parte del dinero irá a los más necesitados?

Sé un ejemplo. Los niños aprenden a ser solidarios desde pequeños con sus padres como ejemplo. Transmíteles valores como lealtad y respeto y sé un modelo para ellos: invítales a que te acompañen a llevar ropa a la parroquia, a ayudar a esa vecina o ese familiar enfermo... Enséñales a ponerse en el lugar del otro.

Ofrece tu tiempo. Hay muchas formas de ayudar a distintas fundaciones y asociaciones que colaboran con los más necesitados. Ofrece tu tiempo o alguna aportación económica.

Apadrina sonrisas. “Lamentablemente hay muchos niños que no sonríen, ni juegan ni sueñan... Su dura realidad se lo impide’’, recuerda el futbolista David Villa en la campaña de la ONG Intervida. Esta Navidad también regala algo tan bonito en un niño como una sonrisa colaborando con Intervida mediante el apadrinamiento. Por 0,60 euros al día puedes convertirte en padrino y ayudar no sólo a un niño necesitado, también a sus compañeros de colegio y a sus familias.