Psicología: Cómo ser un padre diez

Para ser un buen padre hay que ser también buen compañero.

El secreto para ser un padre diez no se encuentra detrás de fórmulas ni teorías científicas, basta con perder el miedo a equivocarte y educar con tu ejemplo y tu cariño. Si lo quieres conseguir, no olvides que el primer paso es el respeto y el amor en pareja; no es fácil ser un buen padre si antes no te esfuerzas por ser un buen compañero.

Sigue los consejos que te damos y ayudarás a tu hijo a descubrirte poco a poco y a descubrirse a sí mismo, a establecer entre vosotros un vínculo indestructible y a madurar como un adulto responsable y sin complejos.

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Dedícale tiempo y atención. Desde el primer día de su vida él tenecesita a ti tanto como a su madre. El contacto físico y psíquico, los juegos y la ternura son imprescindibles para establecer un fuerte vínculo entre vosotros. Cada minuto que le robes a vuestra relación será irrecuperable, empieza cuanto antes para no arrepentirte.

Esfuérzate por enseñarle con tu ejemplo. Transmite con tu ejemplo valores como el respeto y el amor; de poco vale lo que le digas, crecerá imitando tu comportamiento y cuando su ídolo se derrumbe, habrá aprendido todo aquello que tú quizá desprecias de ti mismo.

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Transmítele que le aceptas como es
Tu hijo es único y diferente y la única forma de quererlo es aceptarlo como es y estar a su lado para ayudarle a sacar de sí mismo lo mejor. No caigas en la tentación de intentar hacer de él lo que tú hubieras deseado ser. Ser un padre ejemplar te exige la generosidad de apoyarle en todo y demostrarle que su felicidad, en cualquier caso, es lo primero para ti.