Las nuevas armas contra la obesidad

El 90% de los obesos afirma que no se opera por miedo. Te contamos las nuevas técnicas, que casi no provocan cicatrices.

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Las nuevas técnicas por endoscopia abren un nuevo panorama para quienes luchan contra la obesidad. Como explica el doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Tratamiento de la Obesidad del hospital HM Sanchinarro de Madrid, “gracias a estos nuevos sistemas podemos hablar de una nueva era sin cicatrices y, en la mayoría de los casos, sin ingreso hospitalario. Se dispone ya de muchas técnicas que permiten personalizar el tratamiento de cada persona según sus necesidades y su perfil”, dice.

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Además, reeducación nutricional
Según este médico, para que la intervención contra la obesidad tenga éxito, se debe reeducar nutricionalmente al paciente para que, tras la técnica, mantenga unos hábitos adecuados. Por ello, se ha de contar con nutricionistas, endocrinos y asesores de ejercicio físico para que recomienden el más adecuado.

La opción de los balones

El balón ingerible: Su función es ocupar parte del estómago para lograr sensación de saciedad y, así, comer menos. Bajo supervisión médica, el paciente traga con agua una cápsula que, una vez en el estómago, se llena de una solución gaseosa hasta un volumen de 250 cc. Dura tres meses y se retira por endoscopia con sedación.

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El balón intragástrico: Se introduce por la boca y, ya en elestómago, se llena con una solución salina estéril. Se mantiene seis meses como máximo y, después, se retira. Se puede adelgazar hasta 20 kilos. El doctor López-Nava explica que, si éste se desinfla, el balón lleva un colorante en su interior que se detectaría a través de la orina. Además, queda lo suficientemente pequeño para que pase por los intestinos y salga del cuerpo.

El doble balón: Indicado para pacientes con obesidad mórbida. Se coloca un balón doble en la cavidad gástrica. El 85% de los pacientes ha perdido entre 45 y 60 kilos durante los seis meses que el doble balón permanece en elestómago. Para posibles complicaciones, se recomendarán antiácidos.

Otras técnicas y sus secretos

Endobarrier: Este método controla la obesidad y la diabetes tipo 2. Es un revestimiento delgado, flexible y en forma de tubo, que se coloca en la pared del intestino y crea una barrera entre ésta y la comida consumida. Tras su colocación, desciende el nivel de glucosa en sangre, tienes menos sensaciónde hambre y notas saciedad durante más tiempo. La sensación de saciedad hace que se coma mucho menos y, por tanto, se adelgace.

El método Pose: Es la opción quirúrgica menos invasiva y más segura para tratar la obesidad. Se realiza por vía endoscópica, sin incisiones, y consiste en realizar una serie de pliegues en el estómago para reducir su tamaño y su capacidad. No produce cicatrices externas. Sólo es recomendable en casos de obesidad clara. Aunque es un método para siempre, podría hacerse reversible si fuera necesario.

El método Apollo: Se trata de una intervención quirúrgica de unos 45 minutos. Requiere pruebas previas y 24 horas de ingreso hospitalario posterior. Se basa en suturar el estómago accediendo desde la boca y, por tanto, no hay cirugía abierta. Como señala el doctor López-Nava, “en este nuevo procedimiento se realizan de siete a diez suturas endoscópicas uniendo las paredes gástricas para reducir el volumen disponible para la ingesta”.

El método Aspire: Se basa en un dispositivo que permite al paciente succionar y vaciar un tercio de los alimentos contenidos en el estómago. No es necesario ningún tipo de dieta. Se puede comer de forma normal y se pierde entre medio kilo y un kilo por semana. Una intervención quirúrgica con anestesia local prepara un orificio al que ha de conectarse el “aspirador”. De esta manera, veinte minutos después de comer, el usuario conecta el dispositivo y su función de succión para vaciar entre el 25 y el 30% de las calorías antes de que lleguen al intestino. Con esta cantidad, se garantiza que el cuerpo pueda seguir recibiendo el alimento que necesita para su actividad diaria. Si fuera necesario, el dispositivo puede extraerse.