Psicología: "Mi hijo me maltrata"

Muchos padres viven con la angustia de sentirse amenazados por sus hijos, que consiguen manejarlos con chantajes y maltrato psicológico, con gritos o incluso agresiones.

¿Es culpa de los padres? Durante mucho tiempo se ha estado culpando de estos hechos al exceso de permisividad. Influye, pero también hay ciertos rasgos innatos de la personalidad que predisponen a la conducta violenta y que se agrupan en torno a tres factores:

Limitación emocional. Incapacidad para sentir emociones como el afecto o la compasión. Las personas que muestran estos rasgos no perciben el daño que causan, simplemente actúan guiados por sus impulsos.

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Ausencia de apego. Se trata de niños y más tarde adultos que no sienten la necesidad de establecer vínculos con los demás, a veces ni siquiera con la familia más próxima, como sus propios padres, sus abuelos o sus hermanos.

Exceso de hedonismo. Se muestra en la necesidad de satisfacer inmediatamente todos sus deseos, con nula resistencia a la frustración y un marcado egocentrismo. Son incapaces de confrontar la necesidad de los demás frente a la prioridad de satisfacer los propios.

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¿Qué se puede hacer?
El ambiente familiar y la educación son el único instrumento para cambiar los rasgos violentos innatos. Si tu hijo muestra desde niño conductas violentas, desapego y egocentrismo, una educación emocional, dirigida a desarrollar su autocontrol, mejorar su autoestima y inculcarle valores morales es la mejor forma de enseñar. Y algo muy importante, si no quieres que sea violento, no lo eduques con violencia: gritos y castigo físico.