Los dolores de cabeza en los niños

Aunque no suelen ser malestares de gravedad, si persisten en intensidad y tiempo, consulta con el especialista.

Lo más popular

Cuando los más pequeños de la casa se quejan de dolor de cabeza, suele preocuparnos, y no porque el dolor sea agudo, sino porque no sabemos su origen y siempre nos ponemos en el peor de los escenarios. Hay que pensar que, si fuera un problema grave, vendría acompañado de otros muchos síntomas y no sería el dolor de cabeza el más significativo.
Suelen ser benignos y sin mayor importancia

Es importante hacer una primera afirmación: la inmensa mayoría de los dolores de cabeza en niños son benignos y no tienen importancia. Si se repiten con cierta frecuencia, seguramente se trata de una migraña y entonces es cuando hay que preguntarse si alguno de los padres es migrañoso –normalmente suele tratarse de la madre–. También puede tratarse de la llamada cefalea tensional, venir provocado por problemas de visión o simplemente por una mala postura.
No hay que abusar de los analgésicos

Publicidad

Como el dolor suele ser molesto para los niños, intenta calmarlo con un analgésico común. Si se repiten los dolores con frecuencia, lo mejor es consultar con un médico para buscar la causa del malestar, ya que el abuso de analgésicos puede llegar a hacer del dolor algo crónico.

Cuándo ir al médico

El doctor Casado Flores, jefe de pediatría de Cuidados Intensivos Pediátricos del hospital Niño Jesús de Madrid, asegura que se debe consultar al médico si el dolor de cabeza viene acompañado de estos síntomas.

Lo más popular

Si la cefalea le despierta durante la noche; hay un cambio de carácter o disminuye el rendimiento escolar. También si el niño pierde interés por las cosas, tiene vómitos o náuseas, trastornos de audición o visión o dificultad para mantenerse erguido.

Cuatro tipos de cefaleas

•Migrañas
Es un dolor periódico que aparece en determinadas circunstancias y por un desencadenante. Sólo duele una parte de la cabeza, es un dolor pulsátil, agudo, que se acompaña de náuseas y vómitos. Molesta la luz y el ruido y se ven destellos o luces.

Con un analgésico oportuno, descanso, silencio y sueño, suele desaparecer. Con identificar el factor desencadenante, se puede evitar. Los desencadenantes pueden ser de muchos tipos como ayuno o estrés y consumo de alimentos como chocolate o queso curado.

•Cefalea tensional
Se produce con más frecuencia en niñas y el dolor es distinto al de la migraña. Duele toda la cabeza, especialmente en la parte posterior. El dolor surge por la mañana o al atardecer, aunque puede durar todo el día.

Las causas hay que buscarlas en la presión a la que están sometidos los chicos: estrés, problemas psicológicos o de trato con los compañeros, acoso escolar, exámenes, conflictos con profesores...

•Problemas de visión
Aunque está extendida la idea de que muchos dolores de cabeza se deben a problemas de visión, no parece ser una causa real. Los especialistas recuerdan que hay que revisar la visión anualmente.

•Posturas incorrectas
No somos conscientes de que el niño embebido en el estudio adopta una postura forzada que tensa los músculos del cuello y produce dolor de cabeza.