Salud: sol y aire, recarga tus pilas

Cuando llega la primavera, todos nos sentimos distintos, más libres y alegres. Este cambio se debe principalmente a que hay más luz, más calor y más tiempo para disfrutar del día.

Lo más popular

Está demostrado que cuando se reduce el número de horas de sol, aumentan los casos de depresión y hay más trastornos afectivos. Los psiquiatras lo constatan cada otoño. De la misma manera, puede advertirse que, cuando se produce la llegada de la primavera, con más horas de luz solar y con más tiempo al aire libre, uno se siente más jovial y más enérgico. Este cambio tiene sus razones científicas. El organismo humano reacciona de diferente manera y, cuando salimos al sol y al aire libre, la epífisis cerebral –glándula situada en la base del encéfalo que regula el funcionamiento de ciertas hormonas– segrega serotonina, que es un neurotransmisor que predispone al optimismo.

Publicidad

Cambia la dieta:
También es importante el cambio de lo que comemos. Comienza la temporada de ensaladas y, por supuesto, de frutas. En muchas zonas de España se consume el gazpacho. En general, tendemos a mejorar nuestra dieta huyendo de platos excesivamente grasos o fuertes. Recordemos las recomendaciones de una buena dieta: comer frutas y verduras; cereales y legumbres, preferiblemente frescos y poco procesados; comer menos carne –la carne en el plato debería ser la guarnición y no al revés–; y reducir el consumo de grasas animales, la sal y limitar el consumo de alcohol.

Lo más popular

Pasear sin reloj:
Es el momento de hacerse el propósito de pasear.
No hace falta mucho tiempo; pero es preciso quitarse el reloj y despojarse de las agujas que nos clavan excesivamente al suelo. Nuestro diccionario personal ha perdido la palabra calma y  debemos encontrarla. Para ello hay que empezar por perder un poco  de tiempo. Detenerse, pensar, soñar a la vez en todo y en nada dejando que la neurona se oxigene; pero sin obligarnos a nada, sin disciplina. Se trata de darnos un tiempo sin reloj para que los segundos nos vayan inundando y así los reconozcamos y lleguemos al convencimiento de que son nuestros, que no son enemigos. Hay que llegar a la conclusión de que la vida es algo más; y no sólo, como decía Lennon “eso que te va pasando mientras tú te empeñas en hacer otros planes”. En definitiva, siempre se pueden perder cinco minutos. Nada ocurre por vivir cinco minutos más tarde.

La primavera
La primera alteración que la primavera produce se debe a que hay mucha más luz. Por tanto, más calor, más tiempo para disfrutar del día y menos para la noche. Por eso te sientes más libre, como con menos ropa. Y con una especie de alegría distinta. El organismo lo vive de otra manera. Se sale más a pasear, se toma más el aire, vas menos abrigada y comes cosas más frescas.

¿Se altera la sangre?
No. Se dice que la altera sólo para que rime con primavera. Hay alguna alteración sin importancia que afecta más a la mujer que al varón, aunque la diferencia va descendiendo. El sector de población más propenso a sufrir alteraciones es el de mujeres de alto nivel sociocultural y que rondan la cuarentena.

Más enamoradizos
Quizá porque nos sentimos más libres. Cambia el patrón de conducta porque hay mucho más tiempo de día. Más tiempo de aire libre. La gente joven está en los parques, tomando el sol, charlando, disfrutando. Y eso siempre predispone a una relación más estrecha. Y recuerda que no todo en el amor es química, pero tiene bastante. Hay estímulos que nos hacen segregar sustancias que nos disponen a amar.