Psicología: el optimismo cura

Está comprobado científicamente: el optimismo ayuda a curar, protege tanto de las enfermedades físicas como psíquicas y permite afrontar el día a día ante situaciones difíciles personales, profesionales o económicas.

No es una medicina, es una actitud, un sentimiento que actúa como filtro ente la persona y la realidad para mostrarle el lado positivo de las cosas y trasmitirle confianza. Está demostrado que las personas optimistas le sacan buen partido a su actitud en todos los aspectos, pero especialmente:

Gozan de mejor salud. Enferman con menor frecuencia, probablemente porque su sistema inmunológico es más efectivo en la producción de anticuerpos, gracias a la mayor secreción hormonal provocada por los estados de ánimo positivos y su actitud más activa.

Publicidad

Superan mejor la enfermedad. Los enfermos optimistas, además de obtener mayores beneficios en las terapias gracias a su colaboración, ayudan a su organismo a luchar contra la enfermedad y logran mejor calidad de vida, mayores expectativas de supervivencia y un porcentaje de mayor curación.

Prolongan su juventud. En el optimista se retrasa la aparición de limitaciones propias del envejecimiento y de otras dolencias.

¿Dónde está la diferencia? El optimista percibe las situaciones positivas como algo permanente y generalizable mientras que el pesimista ve los aspectos positivos como algo efímero.