Endulza de forma saludable

Tomar dulce nos pone de buen humor. Te contamos cómo darle sabor a tu dieta sin pasarte de la raya.

Lo más popular

Sólo por el hecho de saber que vamos a comer algo dulce nos ponemos de buen humor. Lo que no hay que hacer es abusar.

Descubre la diferencia principal entre el azúcar integral y el refinado, ya que éste es un alimento prácticamente sin nutrientes. En el proceso de refinado lo han lavado tanto que sólo queda lo dulce, la energía. Esto supone que, además de incrementar mucho el número de calorías, deteriora los dientes, produce enfermedades relacionadas con el metabolismo, hipertrigliceridemia, debilidad de los huesos y tejidos... Todo ello te da idea de que no se debe abusar de ningún tipo de azúcar.

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La miel
Para que sea sana, debe ser de muy buena calidad. Su consistencia ayuda, ya que si es fluida y clara tiene más posibilidades de que haya sido producida industrialmente. Un buen endulzante es el azúcar crudo, que se obtiene por cristalización del jugo de caña de azúcar sin procesar ni refinar, por eso se le llama azúcar integral de caña. También se conoce como azúcar turbinado. Ambos son ricos en calcio y hierro.

Lo más popular

Puedes usar melaza o miel de caña ya que tiene minerales y vitaminas además de azúcares. El uso de la fructosa (o levulosa) está muy extendido. Es el azúcar de la fruta, pero, aunque es tolerada por los diabéticos, nunca deben abusar de ella pues, parte de esa fructosa, cuando llega al hígado se transforma en glucosa, que sí necesita insulina, además, inhibe la hormona de la saciedad.

Sirope de arce
El sirope de arce se usa para postres y recetas. También la estevia es un buen endulzante. Tiene un principio activo, el esteviósido, que es hipotensor suave, cardiotónico y diurético. Hay estudios que afirman que suelen ser bien tolerados por los diabéticos. Y cuando te apetezca comer algún bollo opta por los integrales. También se puede endulzar la leche con polvo de algarroba o con cacao puro 100% ecológico.

ALIMENTA EL CEREBRO

El primer dulce como tal que se utilizó fue la miel (data del año 2500 a.C. en Egipto) y luego las frutas.

El dulce “alimenta” nuestro cerebro y nuestras emociones más profundas. ¿Será porque la leche materna, nuestro primer alimento desde que nacemos, es de lo más dulce que hay?

Por otro lado, hay que añadirle el momento de premio o recompensa, aunque, hoy en día, cada vez se consume más cantidad. Por ello, de un premio ocasional se pasa al abuso del azúcar. Sobre todo, del azúcar refinado o blanco.