Hipnosis para adelgazar, el método de moda

La hipnobanda es uno de los métodos de moda para deshacerse de los kilos de más que tanto nos preocupan. Caritina Goyanes ya se ha apuntado a él y ha adelgazado 20 kilos. El hipnoterapeuta Luis Navarro nos cuenta en qué consiste y cuáles son las pautas para adelgazar de manera definitiva.

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Luis Navarro, hipnoterapeuta y con un máster en Psicología Clínica, es muy rotundo. ¿Se imagina un tratamiento que fracasa en el 95 % de los casos? Pues ése es el que tradicionalmente se propone para adelgazar, asegura Navarro, que continúa con sus afirmaciones tan veraces como escandalosas. Según él, todas las dietas engordan porque todas acaban fracasando.
Este hipnoterapeuta afirma que este fracaso se debe, entre otras cosas, a que las dietas tratan de actuar sobre el efecto, que es la obesidad, pero no sobre la causa. Es como si fuera un tratamiento sintomático, sin acudir al origen. Como tomar una pastilla para bajar la fiebre. En cuanto deja de hacer efecto, la fiebre vuelve a subir, porque no se actúa sobre la causa real que la provoca.

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La dieta prohíbe y frustra
Las dietas conllevan unas prohibiciones, con lo que se llega a establecer en nuestro interior una especie de “policía” que nos recrimina si no lo hacemos bien, que nos hace pasar hambre y que arruina nuestra autoestima. Y toda dieta, como toda prohibición, acaba generando frustración, que nos lleva al abuso y al atracón en cuanto hay oportunidad.

Preguntas y respuestas

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• ¿Cuáles son las ventajas de la hipnobanda? 
Son muchas. No hay intervención quirúrgica, por lo que no tiene el más mínimo riesgo. Sólo se tarda 30 minutos. Con las técnicas de hipnosis, el subconsciente cree que llevas una banda gástrica y hace que tu estómago responda como si la tuvieses. Comes menos y sientes saciedad rápidamente.

• ¿Hasta cuándo puedo usarla? 
Hasta que llegues al peso deseado o te quieras mantener en él. Si quieres prescindir de la hipnobanda, en unos minutos se te puede “retirar”.

• ¿Hay riesgo de anorexia?
Según Luis Navarro, no hay tal riesgo porque el paciente comerá cuando tenga hambre hasta sentir saciedad.

• ¿Todo el mundo puede someterse a esta técnica?
Sí, desde los 18 años, pero con excepciones. No pueden usarla pacientes con trastornos alimentarios, diabéticos insulinodependientes y quienes padecen de colon irritable.

Premisas del método

CAMBIAR DE HÁBITOS
Lo primero que pretendemos con este método es un cambio de hábitos. Partimos de firmar la paz con la comida. Cada uno debe elegir lo que quiere comer. No hay nada prohibido, todo engorda si se come de más. La primera actitud a adoptar es elegir lo que quiero comer porque psicológicamente lleva a una moderación.
 

LOS INDICADORES DE APETITO Y SACIEDAD
Nosotros disponemos de unos indicadores muy claros de apetito y saciedad. Cuando un bebé tiene hambre, llora y, cuando no quiere más, deja de comer. Pero, a medida que crecemos, nos educamos de diferente manera.

Les decimos a los niños que no dejen nada en el plato, pero ¿por qué lo hacemos? Lo único que conseguimos es anular el indicador de saciedad.  Además, al establecer unos horarios rígidos para comer muchas veces nos llega la hora sin tener hambre. Es más, seguimos comiendo aunque estemos saciados por ese vicio de terminar todo lo del plato. Se come desde la cabeza y habría que pasar a comer desde el cuerpo. Tenemos que preguntarnos si realmente tenemos hambre y obrar en consecuencia. De esta manera, vamos comiendo menos cada vez y sin prohibiciones.

LA HIPNOBANDA
Una vez establecidos los cambios de hábitos y el reconocimiento de que las frutas y verduras son más aconsejables que las grasas y embutidos, se pasa a la instalación de la banda gástrica virtual. Se hace por hipnosis, con relajación, de manera que se actúa sobre el inconsciente. El paciente sabe que realmente no se le instala una banda gástrica pero, en su cuerpo, el inconsciente actúa como si la llevara.

CARITINA GOYANES HA PERDIDO 20 KILOS
“Con el método de la hipnosis he perdido casi 20 kilos en cuatro meses. Ahora con el verano no sé si podré seguir este ritmo, pero lo que me ha cambiado es que me he quitado la ansiedad por picotear. Yo además puedo estar dos días sin comer porque tengo calorías suficientes para resisitir”, ha contado a Diez Minutos.