La pesadilla juvenil del acné

Las espinillas parecen el tributo que hay que pagar en la adolescencia, y pueden llegar a causar problemas estéticos y psicológicos.

Lo más popular

Es tan común que se llama “acné vulgar” y es una de las grandes preocupaciones de la adolescencia. Pese a todo, apenas un 20 % acude al dermatólogo. Se trata de un problema benigno pero capaz de plantear problemas de tipo estético y psicológico, con timideces y retraimiento social notable. En la mayoría de los casos su incidencia es leve; sólo en uno de cada diez casos se puede hablar de acné intenso y en uno de cada cien de acné importante.

Publicidad

El vaivén hormonal
Se da porque la glándula excretora de sebo se ve alterada por el cambio hormonal que se produce en la pubertad. Prácticamente todas las razas lo padecen, aunque quienes menos lo sufren son los japoneses. Hay también una predisposición hereditaria. A piel más grasa, si no más acné, sí más grave.

El proceso de formación es curioso. La glándula sebácea está en su folículo. Cuando la hormona la estimula, la glándula trabaja más y aumenta su secreción. Al tener más sebo, las bacterias proliferan y actúan, transformando ese sebo. El resultado final es que dejan ácidos grasos libres que provocan inflamación. Además, hay más bacterias que influyen en las células de alrededor. El poro se obstruye y aparece la espinilla. El aumento de la cantidad de sebo y las alteraciones de la piel hacen que la bolsita del folículo se rompa. A partir de ahí surge la pápula, que es una pequeña elevación de color rojo, que se cubre con un poquito de pus: es la pústula, que ya es capaz de dejar cicatriz.

Lo más popular

CÓMO TRATARLO

En su origen hormonal, la aparición del acné tiene una prevención difícil. Pero pueden tomarse algunas medidas. 

• NO QUITARSE LAS ESPINILLAS. Lo primero que hay que hacer es evitar esa extendida costumbre de quitarse las espinillas. Es la medida que más se recomienda y a la vez es la que más se incumple. No hay jovencita o jovencito que no se pase un buen rato ante el espejo día tras día reventándose las espinillas. Y sembrando por toda la cara la infección. Además, en las pieles grasas
y las morenas pueden aparecer marcas que tardan mucho tiempo en quitarse.
 
• PACIENCIA Y CONSTANCIA. El problema es que quien lo padece quiere tratarse y que, cuanto antes, desaparezcan su señales; pero no es posible. El tratamiento requiere paciencia y constancia. El especialista debe determinar el mejor tratamiento.

• VAHOS DE MANZANILLA Y EUCALIPTO. Son muy recomendables los vahos de manzanilla y eucalipto. Se trata de que el calor abra el poro, ya que, al estar cerrado, es una de las causas que provoca la pesadilla del acné. Además, el calor hace más fluido el sebo, con lo que se facilita su salida al exterior. 

• LOCIONES. La Fundación Española de Dermatología  dice, en cuanto al tratamiento, que en fases iniciales –acné leve– pueden emplearse productos de aplicación directa sobre la piel, como lociones o geles. Estos medicamentos, el peróxido de benzoilo y los derivados tópicos de la vitamina A, impiden la formación de nuevas espinillas y favorecen la evolución de las existentes. Deben seguirse las instrucciones del médico, porque esos productos son irritantes y, si se usan en exceso, pueden producir exfoliación y un molesto picor.

"


FALSOS MITOS

Existen ciertos rumores aceptados socialmente que llaman a la confusión. Aquí te los aclaramos.

• HIGIENE. La higiene no tiene mucha relación con el acné. Este problema tan común durante la adolescencia no aparece por una higiene deficiente. Además, no se debe abusar de la higiene, porque elimina el manto ácido de la piel, que es un protector importante.

• CONSUMO DE DULCE. Ni el azúcar ni el chocolate son los culpables de acné, son los bruscos cambios hormonales que se producen durante la adolescencia.

• ESTRÉS. Tampoco el estrés es el causante del acné, como se cree tradicionalmente. El estrés lo que puede es reactivar algún herpes, pero no el acné.

• MAQUILLAJE. El maquillaje tampoco causa el acné, ningún producto de maquillaje obstaculiza los poros.

"