Evitar la sensación de piernas cansadas

Para acabar con la pesadez, hay que cuidar el sistema circulatorio con una dieta nutritiva y haciendo ejercicio.

La sensación de piernas cansadas la sufren muchísimas personas, la mayoría mujeres. Esto se debe a nuestra naturaleza y constitución, que es generalmente más lenta y acumulativa.

La pesadez se puede deber al sobrepeso, al estreñimiento, a la menopausia, al embarazo, a practicar poco ejercicio o a la propia debilidad de la pared de los vasos sanguíneos, que muchas veces viene heredada. También influyen las prendas ajustadas o una alimentación inadecuada. Para acabar con estas molestias es recomendable hacer dietas fáciles de digerir o poco pesadas, pero que a la vez sean muy nutritivas.

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Buenos hábitos
La dieta diaria y los buenos hábitos son fundamentales para evitar la sensación de piernas “pesadas”.

Un buen hábito dietético consiste en disminuir las grasas saturadas, los fritos y los azúcares simples. Hay que optar por alimentos frescos, ya que son los que más vitaminas, minerales y elementos fitoquímicos tienen, y los que nos ayudan a mantener la sangre limpia y ligera. Se pueden incluir en nuestra dieta infusiones con plantas como el meliloto o el sauce, que hacen que la sangre sea fluida.

Lo más popular

Hacer ejercicio suave todos los días es básico para que se tonifique todo el sistema circulatorio. Y descansar las piernas en alto siempre que podamos, o dormir con un poco de inclinación, también favorece la circulación de retorno.

Hábitos como el tabaco son dañinos porque restan oxígeno al cuerpo.

Alimentos rojos, morados y verdes
Para aumentar la circulación es mejor optar por comer alimentos de temporada, que no agotan nuestra energía. Las frutas y hortalizas, principalmente las de color rojo o morado, como los arándanos, las granadas, las frambuesas, la col lombarda, el pimiento rojo, la sandía y el tomate, son buenas porque tonifican la circulación y fortalecen las venas. También es importante incluir en la alimentación las de color verde, ya que tonifican la sangre y son buenas para la desintoxicación. Son las espinacas, la lechuga, el brócoli, el apio, los berros y los canónigos.