Psicología: este verano toca recuperar asignaturas

Al llegar el verano, las malas notas se convierten en el drama de muchas familias, suspensos y vacaciones parecen incompatibles, y lo primero que se le ocurre a la mayoría de los padres es renunciar al veraneo.

 Si tu hijo ha suspendido, no tomes decisiones impulsivas, habla con él, analiza los motivos y, sobre todo, ten en cuenta que el verano es muy largo y pueden ser compatibles las vacaciones con un plan para recuperar suspensos.

¿Cuáles son las causas del fracaso? Averiguarlo es el primer paso para encontrar soluciones: puede tratarse de una situación concreta, debida a las dificultades de la asignatura o al mal entendimiento con el profesor. Si los suspensos son reiterados, tal vez tu hijo tenga algún problema de aprendizaje o de conducta y la solución deba ir dirigida a ese problema antes de ocuparse de los suspensos.

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Sean cuales sean las dificultades, el remedio no son los castigos ni dejar a toda la familia sin vacaciones, sino buscar un modo de motivar al niño y ayudarle a superarse, además de programar el tiempo y el trabajo adecuadamente para conseguir el éxito en septiembre.

Reorganiza el verano
Si los planes era irse unos días a la playa no los cambies, tenéis derecho a descansar, incluido tu hijo, lo que debes hacer es programar un horario de estudio. Deja que decida él cómo prefiere distribuirlo, poneos de acuerdo para hacerlo compatible con el resto de la familia y conciénciale de que no se trata de un castigo, sino de una obligación de la que debe responsabilizarse y en la que vais a ayudarle.