Salud: alimentación para estar bien por dentro

El estreñimiento se convierte en una pesadilla para mujeres, hombres y también para niños, sobre todo en épocas de verano por los cambios tanto en la dieta como en las costumbres.

Lo más popular

Se considera que una dieta sana es el mejor método de prevención, aunque el 36% de los hombres no sabe qué hacer para enfrentarse al problema. Las mujeres, en general, responden con más seguridad sobre métodos preventivos y señalan que es importante comer verduras, frutas y fibra. En los momentos en que la prevención ya no es demasiado efectiva, las tres cuartas partes de los españoles dicen que prefieren para recuperar su ritmo normal de evacuación, los remedios naturales, como son los zumos, mermeladas, frutas y verduras. Sin embargo, la realidad demuestra que casi el 70% de la población recurre a remedios medicinales.

Publicidad

Tendemos a creer que es un problema femenino y no es cierto. El estreñimiento es una pesadilla para la mitad de los españoles, que reconocen haberlo sufrido alguna vez. Pero lo que no se sabía hasta hace poco es que los niños lo padecen como si fuera una herencia, sobre todo materna. Es la causa de por lo menos el 5% de las consultas al pediatra de atención primaria, y es el problema por el que son atendidos uno de cada cuatro niños en las consultas de gastroenterología pediátrica hospitalaria. El niño estreñido suele tener antecedentes (en el 64% de los casos los padres lo padecían y la madre lo sufría en el 70%). Suele ser hijo único (37%).

Lo más popular

Bebida y comida como ayuda
En cuanto a los hábitos, al niño afectado se le ha enseñado a controlar los esfínteres de forma tardía, por encima de los tres años (en el 84%). Es común que no tenga un hábito fijo para ir al baño (para el 53% el horario era indiferente), así como que “se aguante” y no utilice nunca el baño del colegio (57%).

En cuanto a su dieta, ingiere pocos líquidos: menos de cuatro vasos de agua o de zumo al día. Y sus dos comidas principales (almuerzo y cena) no suelen incluir verduras ni legumbres. En su desayuno, los cereales y bocadillos son menos frecuentes que en el del niño que no sufre problemas de estreñimiento. Y en la merienda toma menos fruta. Por último, el niño que sufre estreñimiento no suele practicar ningún deporte con regularidad (sólo el 38% lo hacía).

Qué comer
Hay que aumentar el consumo de fibra. Tiene la ventaja de que no engorda –porque no se digiere- y, además, absorbe mucha agua, con lo que facilita el tránsito intestinal. También se debe aumentar la ingestión de fruta y verdura. Los cereales son mejor integrales. Y conviene ingerir verduras y hortalizas de mucha fibra como espárragos y alcachofas. Es curioso señalar que, al comienzo de casi todas las dietas, hay un episodio de estreñimiento debido a la disminución del consumo de grasas. Hay que recordar que en cualquier dieta las grasas se restringen, pero no se deben suprimir, porque hay muchas vitaminas que viajan a través de ellas. Además, conviene siempre el consumo de alimentos que ayuden a la flora intestinal, como los yogures.