Psicología: apatía sexual

El deseo sexual es un impulso tan poderoso como frágil. Puede llevar a hombres o mujeres a perder el control sobre su propia voluntad, pero igual que se despierta con pasión puede volver a adormecerse por mucho que trates de evitarlo.

¿Por qué surge la apatía?
Todo el mundo atraviesa en algún momento de su vida por más de un episodio de inhibición del deseo sexual, incluso el deseo puede  llegar a sufrir una apatía permanente por diversas causas: la educación, los condicionante morales o algunos miedos, pero éstos son casos que precisan intervenciones específicas. La inhibición ocasional del deseo es con mayor frecuencia un problema que surge en las relaciones de pareja y en el que intervienen multitud de otros factores.

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La rutina y la falta de comunicación son las causas más frecuentes y suelen pasar desapercibidas, camufladas en el ajetreo cotidiano. Así, el sexo pasa a ocupar un lugar relegado hasta que alguno de los dos se decide a sacar a la luz el problema. Otras veces esas tensiones llevan a situaciones de estrés o depresión, rivales del deseo sexual. Determinadas enfermedades o medicamentos también influyen.

MIMA TU RELACIÓN DE PAREJA
El deseo sexual necesita cuidados y atenciones por parte de la pareja, porque con frecuencia la ausencia de deseo despierta las dudas sobre si ya se ha acabado la pasión y la relación de pareja. El amor y las relaciones sexuales hay que cuidarlas a diario.