Plántale cara al catarro

Es la época de gripes, toses y estornudos. Cada uno de nosotros padece de dos a tres catarros al año y son la mayor causa de absentismo laboral y escolar.

El frío favorece la difusión de los virus. Y tanto el catarro como la gripe son enfermedades víricas. Se contagian mejor a temperaturas inferiores a cinco grados y con escasa humedad. El frío, que modifica las mucosas, hace que los virus sean más estables y permanecen más tiempo en circulación. Además, con bajas temperaturas, solemos estar más tiempo en locales cerrados, más agrupados, y eso facilita la transmisión.

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El estrés lo favorece

Si se está estresado o se tiene cualquier otra afección, el catarro suele ser más fuerte. Por eso, los especialistas aconsejan tener hábitos saludables para mantener nuestro sistema inmunológico en plena forma: una alimentación correcta, que incluya abundantes frutas y verduras; dormir lo suficiente y evitar situaciones de estrés.

Los catarros y gripes no tienen los mismos síntomas. En el catarro no aparecen dolores musculares  ni temblores mientras que la fiebre suele acompañar a la gripe.

Lo más popular

Clásico es el dicho de que un catarro, si se trata, dura una semana, y si no se trata, siete días. Puede tratarse con jarabes que suelen llevar codeína y descongestionantes nasales. Lo más adecuado suele ser tomar una bebida caliente y descansar.

¿Tengo gripe o es sólo un resfriado?

Hay diferencias claras entre los dos procesos víricos que más afectan a la población.

LA GRIPE: Tiene un inicio rápido y su incubación es de 18 a 36 horas. Suele dar fiebre, más de 38 grados. Suele doler la cabeza, hay dolores musculares y articulares. Se padece un malestar general.

EL CATARRO: Va apareciendo poco a poco y tiene un periodo de incubación de entre 48 y 72 horas. Si hay fiebre, es muy poca y no suele doler la cabeza. Se padecen toses, estornudos y congestión nasal. Suele doler la garganta, algo raro en los casos de gripe.

Lavarse las manos

Para evitar contagios, nada mejor que lavarse las manos. Ya está demostrado que el contagio de cualquier infección respiratoria es muchísimo más leve si mantienes cierta higiene. Por eso, ya prácticamente en todas las consultas hay dispensadores de un gel de base alcohólica que pretende que todo aquel que entre en un centro médico se las limpie.