Psicología: vuelta a la rutina con una sonrisa

La vuelta al trabajo y las obligaciones supone a muchas personas un gran esfuerzo para ponerse de nuevo en marcha. Reencontrarse con la realidad y la rutina tras unas semanas sin horarios requiere, como poco, darse un breve período, de dos o tres días de adaptación, antes de exigirte rendir al cien por cien.

¿Quiénes lo llevan peor? El estrés posvacacional castiga con más dureza a cualquiera que no se sienta satisfecho consigo mismo y con su situación. Personas que están mal en sus trabajos, que no se sienten valoradas o que ellas mismas se consideran fracasadas y están decepcionadas.

A menudo estas personas viven las vacaciones como una huida de la realidad y, ante la obligación de regresar, ya no es sólo la necesidad de readaptación sino los sentimientos de frustración lo que les produce una ansiedad aún más difícil de manejar, de mayor duración y consecuencias más desagradables.

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¿Cómo superarlo? Habitualmente, son casos leves y transitorios y no es necesario hacer nada, simplemente tener un poco de paciencia y darse una pequeña tregua hasta que los síntomas desaparezcan de forma espontánea.