Salud: Hidrátate

Mantenerse bien hidratado es salud y es también belleza, tu piel te lo agradecerá. Te contamos por qué es tan importante y cómo conseguirlo.

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En verano es habitual escuchar insistir a los médicos sobre la importancia de estar bien hidratado pero ahora que termina agosto no debemos bajar la guardia. Una correcta hidratación es importante todo el año, sobre todo en niños, adolescentes, embarazadas, ancianos y enfermos.

¿Por qué es tan importante estar bien hidratado? El organismo necesita líquido para transportar los nutrientes, hacer la digestión, regular la temperatura corporal, lubricar las articulaciones y eliminar los deshechos. Cuando el líquido.

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¿Cómo puedo saber si estoy deshidratado? Dolor de cabeza, cansancio, dificultad de concentración, debilidad, mareo, malestar o sequedad son algunos síntomas, además de orinar más oscuro. No esperes a tener sed, cuando la tienes es porque el cuerpo ha perdido ya un 1% del líquido que necesita.

¿Cuánto debemos beber al día? En condiciones normales se recomienda dos litros al día, más en caso de actividad física, mucho calor o enfermedades, como vómitos o diarrea. También se puede acrecentar la pérdida de líquido por estrés o con el aire acondicionado o la calefacción.

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¿Cómo reponer líquidos? De los líquidos que el organismo necesita, un 20% lo coge de los alimentos y un 80% de las bebidas. Si te cuesta beber, mantén una botella contigo siempre o bebe a horas fijas: al levantarte, acostarte, etc. Además, está demostrado que, cuanto mayor sea la variedad, más se bebe. Por ello, además de agua, consume líquidos a través de otras fuentes, menos el alcohol, porque aumenta el riesgo de deshidratación

AGUA Y MUCHO MÁS
Te costará menos tomar líquidos si son variados. Además de agua, hidrátate con refrescos, infusiones frías o calientes, batidos o zumos. Los hay en el mercado, de multitud de sabores e incluso “light”, o puedes hacértelos en casa mezclando melón y fresa, naranja y manzana, pera y piña... Además, alimentos ricos en agua son lechuga, tomate, pepino, pimiento y zanahoria, albaricoque, cerezas, fresa, naranja, melón y sandía, pera o piña. También son fuente de hidratación gazpacho, cremas, gelatina, lácteos y helados.

Conoce tus necesidades de hidratación en el Observatorio de Hidratación y Salud: www.hidratacionysalud.es