Trucos para sentirte mejor y más descansada

Ser ordenada en tu alimentación y dormir lo suficiente te ayudará a tener más vitalidad y energía.

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La dietética es la base del medicamento de cada día. Gracias a ella podemos sentirnos fuertes o todo lo contrario. Ser ordenada en la alimentación diaria ayuda a sentirse mejor. Lo primero para sacarle partido a los alimentos es comer siempre a las mismas horas y no saltarse comidas, y menos el desayuno.

Desayunar es muy importante: primero porque a esa hora es el estómago el órgano que más preparado está para recibir alimentos, está lleno de energía. Segundo porque si no desayunas activas las hormonas del estrés. Por el simple hecho de desayunar potencias tu metabolismo.

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En la comida, los menús copiosos restan energía porque se necesita mucha para digerirlos. Lo mejor es no mezclar demasiados alimentos y terminar con una infusión digestiva (manzanilla, regaliz o  boldo).
Hay que acostarse antes de las 23:00 h y no cenar mucho. Dormir entre seis y ocho horas es básico para que el hígado y la vesícula biliar descansen.

Ejercicios respiratorios
Por otro lado, hay que comer alimentos de temporada. En invierno hay que tomar los que mantengan la temperatura del cuerpo sin que éste gaste demasiada energía para mantenerla. No es bueno cenar a diario quesos frescos, yogures y ensaladas, sobre todo si tenemos digestiones lentas y tendemos a engordar o acumular líquidos. Mejor optar por los estofados, las sopas o platos de cuchara. Y en verano, los salteados y las frutas.

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Si no lo respetas te sentirás cansada, con cefaleas, con frío interno... Además, el hígado se agota y la musculatura es más débil. Los ejercicios respiratorios no pueden faltar. La mejor hora es al despertarse. Hay que tonificar los pulmones e hidratarlos. Beber agua, por tanto, es básico para que estén sanos. 

Permitido y prohibido
En lugar de sal, es mejor utilizar especias y plantas aromáticas, su sabor tonifica a los órganos. Conviene disminuir el consumo de grasas saturadas y colesterol (mantequilla, margarina, quesos grasos, helados, fritos y rebozados). Hay que reducir el azúcar, sobre todo el blanco, ya que agota al organismo porque, entre otras cosas, elimina vitamina B y ésta es imprescindible para tener energía. Entre horas, si se necesita, optar por los frutos secos, las frutas o crudités. Elegir pescado salvaje y no demasiado grande, ya que, cuanto más grande, más metales pesados puede tener.