¿Intolerante a la lactosa?

En España, un 34% de la población sufre este problema y todavía muchas personas no lo saben. Conócelo para hacerle frente.

¿Sientes malestar general? ¿Apatía? ¿Cansancio? ¿Malas digestiones? Puede que seas intolerante a la lactosa y no lo sepas. Conoce sus síntomas para combatirla.
Qué es
Es una afectación de las microvellosidades intestinales producida porque no se puede digerir bien la lactosa (presente en todas las leches de mamíferos y en muchos alimentos preparados) por déficit de una enzima llamada lactasa.

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Sus síntomas
Después de ingestir lácteos, se presentan síntomas como dolor abdominal, hinchazón, gases, diarreas, vómitos,  náuseas, acidez... Además, en general, puede provocar cansancio, abatimiento, problemas cutáneos, nerviosismo, trastornos de sueño y problemas de concentración.
Por qué se produce
Puede ser de origen genético o como consecuencia de un virus o bacteria, de una enfermedad crónica o de una cirugía del intestino. También puede aparecer por el consumo de algunos antibióticos.
Cómo se detecta
El método más utilizado es un test de hidrógeno en el aliento. Hay otros sistemas de detección como un test sanguíneo de sobrecarga de lactosa, una biopsia del intestino delgado o un test genético. 
Por qué debe tratarse
En cuanto se detecta debe tratarse rápidamente porque, de lo contrario, se agranda la lesión en la mucosa intestinal y cada vez será más difícil de solucionar el problema.
Cómo tratarla
La síntomas que produce la intolerancia a la lactosa mejoran cuando se eliminan los lácteos o alimentos preparados que contengan lactosa, de ahí la importancia de fijarse siempre en las etiquetas. En el mercado, existe una amplia gama de productos sin lactosa. Además, debes enriquecer tu dieta con otras fuentes ricas en calcio como sardinas, salmón, tofu, garbanzos, gambas, espinacas...