Qué beber para estar bien

Además del agua, fundamental para los seres vivos, incluye en tu dieta zumos de frutas y jugos de verduras.

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Para beber es fundamental el agua, que es el componente principal de los seres. Es el medio por donde se transportan los nutrientes a todos los tejidos y también se encarga de retirar de nuestro organismo los residuos y productos de deshecho del metabolismo celular. Y ayuda a regular la temperatura –cuando es muy elevada sudamos gracias a su capacidad de evaporación–. Necesitamos mucha agua para que todo funcione correctamente. Una parte la obtenemos de los alimentos (por cada gramo de grasa se obtiene un gramo de agua en las reacciones de combustión) y la otra mitad hay que conseguirla bebiendo.

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Se puede optar por los zumos de frutas o los jugos de verduras (o una mezcla), que están llenos de nutrientes que el organismo absorbe de maravilla, o por los batidos de yogur o bebidas vegetales. Para optimizar la parte nutricional de los zumos, jugos o batidos se pueden añadir superalimentos como el verde de trigo, el verde de cebada, la lúcuma... También es factible incorporar semillas de lino, girasol, sésamo, chía, cáñamo, germinados o lecitina en grano para los que tengan dificultad en digerir las grasas.
 

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Mezclar zumos

Lo mejor es consumir los zumos justo después de prepararlos. Para mantenerlos hay que guardarlos en jarras herméticas, que no pase la luz, y tapadas –para evitar la pérdida de color se puede echar un chorrito de limón–.

Hay muchas mezclas posibles. Por ejemplo, si se busca una depuración, se puede beber un jugo de limón, apio, col verde y manzana. O también mezclar pomelo, limón, naranja y, si se quiere dar un toque dulzón, podemos añadirle zanahoria. Para enriquecer los zumos pueden añadirse nutrientes como la vitamina E que, además de protegernos de los radicales libres, da luz a nuestra piel. Añade, por ejemplo, pera, manzana, germen de trigo y bebida vegetal de arroz.

Cuándo y cómo

El mejor momento para beber el agua es en ayunas y entre horas. Si la tomas durante las comidas, se disminuye la eficacia de la digestión.

Por otro lado, si no tienes tiempo para hacer batidos o zumos, se puede añadir directamente al agua polvo verde de cebada o de trigo. Son alimentos concentrados con muchísima clorofila  que ayudan a oxigenar y a desintoxicar el organismo (con propiedades energizantes y antioxidantes, con una estructura molecular muy parecida a la hemoglobina de la sangre).