Claves para las mejores recetas saludables

Cocinar adecuadamente, incluir alimentos crudos y usar aceite de oliva son claves en la alimentación.

Lo más popular

En general, todos los alimentos son sanos. Si se consumen alimentos que ha dado la naturaleza, respetando su temporada de siembra, su abono y recogida, no habría mucho de que preocuparse. Tienen los micro y macronutrientes necesarios para que el organismo cubra gran parte de sus necesidades fisiológicas. Y cuantos más alimentos sanos y diferentes se consuman, más nutrientes tiene el organismo para gozar de buena salud.

Publicidad

Quedaría cocinarlos de la mejor manera para que no pierdan propiedades. Las carnes es mejor tomarlas en carpaccio, “steak tartare” o estofadas; los huevos, no muy hechos, que tengan la clara cuajada, pero la yema líquida; las verduras, escaldadas o al vapor; y las frutas, crudas.

Para cocinar hay que evitar los aceites vegetales poliinsaturados como los de girasol, maíz y soja, porque no soportan las altas temperaturas. Si los sometes a ellas se oxidan y aumentan los radicales libres en el organismo, lo que se traduce en posibles daños en nuestro ADN y en el colágeno, fomentando el envejecimiento prematuro.
 

Lo más popular

Cómo freír

Para cocinar es mejor el aceite de oliva virgen de primera presión en frío (ocasionalmente también el aceite de coco, aunque es saturado, no eleva el colesterol y regula la función de la tiroides). Después de utilizarlo para freír, hay que filtrarlo y usarlo un máximo de cinco veces.

Para que las recetas sean saludables hay que tomar algo crudo en cada comida. Son alimentos vivos que tienen enzimas y, cuantas más aportemos al organismo, mejor, porque menos tira de sus reservas. Para ello, añade semillas de lino, cáñamo, sésamo, chía, que están llenas de vitaminas, proteínas y ácidos grasos fundamentales.

Qué mezclas hacer

Ten en cuenta las mezclas para que el organismo no gaste en ellas más energía de la necesaria, además de que prevenir molestias, como hinchazón, gases, retención de líquidos, insomnio, pesadillas... Para ello, no “mezcles” más de un animal por comida, por ejemplo, carnes y huevo, o dos cereales por comida, como la pasta y el pan. Las recetas más sencillas son las mejores.