Las frutas, una fuente de riqueza

Descubre cómo y cuándo tomarlas para sacar el máximo partido a este producto, rico en vitaminas y antioxidantes.

Lo más popular

Es fundamental incluir frutas en la dieta, y más en verano. Aportan vitaminas y agua, sobre todo vitamina C, y no hay que olvidar que nuestro organismo no sabe fabricarla. También aportan ácido fólico y la mitad de nuestra vitamina A en forma de carotenos, enzimas indispensables para que se sucedan todas las reacciones bioquímicas en el organismo. Las vitaminas están llenas de elementos fitoquímicos que desarrollan funciones preventivas, por ejemplo, las bayas y las uvas ayudan a mantener sano el corazón y limpian la sangre gracias a las antocianinas.

Publicidad

Crudas y lavadas
Para aprovechar todas sus virtudes y nutrientes, deben consumirse mejor crudas, de temporada, y a ser posible ecológicas. Siempre sin olvidarnos de lavarlas, sobre todo las fresas y las frutas que no necesitan pelarse.

Si optamos por hacer zumos, hay que elegir para ello máquinas de acero inoxidable. Para no perder las vitaminas y antioxidantes deben consumirse al momento. Como mucho, guardarlas en un tarro oscuro, cerrando su contenido al vacío y con unas gotitas de limón, para que el ácido cítrico de éste sirva de conservante.

Lo más popular

Las frutas en general son de sabor ácido, sabor que nos ayuda a no perder líquidos porque es astringente y desinflamante. El sabor de las frutas, además, tonifica el hígado y estimula la formación y secreción de bilis, con lo que también ayudan a disolver las grasas y proteínas que llegan al estómago, en especial la piña y la papaya.

En verano, es muy importante comerse la piel de las frutas porque su sabor amargo es muy desintoxicante y potencia el buen drenaje de las toxinas, tanto por vía urinaria como fecal.

La manera más sana de tomar la fruta es entera y en batidos (ya que en éstos no se deshecha la fibra), a excepción de las personas convalecientes o sufran debilidad digestiva, ya que en ambos caso les viene mejor tomarla en zumo, porque se absorbe directamente en el estómago.

Las claves
La mejor hora para comer fruta es por la mañana y en ayunas. Al tomarla de postre, se ralentiza la digestión. Es mejor consumirlas solas. Además, pasar un día únicamente con fruta es bueno para depurarse y eliminar toxinas. Los zumos naturales resultan también muy ricos por su nivel de potasio, y tonificantes por sus vitaminas.