Migraña, más que un dolor de cabeza

La gran mayoría de quienes padecen este dolor de cabeza consideran que no tienen información suficiente de la enfermedad. Te contamos todo lo que debes saber.

La migraña es mucho más que un simple dolor de cabeza ya que resulta incapacitante debido a su frecuencia. Este 12 de septiembre se celebra el Día Internacional de Acción contra la Migraña, sin embargo, la información sobre esta enfermedad suele ser insuficiente para quienes la padecen.

Su causa primaria se desconoce, pero se relaciona con algún gen del cromosoma 19, con el estrés, con las hormonas, con algún factor dietético y hasta con la herencia. Pero se ignora su causa real, posiblemente producida por una inflamación de los vasos craneales o por un descenso de la serotonina.

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Se define como una afección crónica y episódica caracterizada por una sensibilidad especial al dolor de cabeza. Tiene dos características: el dolor pulsátil y que duele una parte de la cabeza, de ahí el nombre de migraña (media cabeza).
 

Los síntomas

El primero y principal es un dolor de cabeza invalidante, pero en el 90% de los casos surgen náuseas y, prácticamente en la mitad, vómitos. La intolerancia a la luz aparece entre el 45 y 90%, y al sonido entre el 61 y 98%.

Lo más popular

Se trata de la enfermedad más frecuente en los países desarrollados, que afecta más a las mujeres que a los hombres, pero pocos pacientes llevan a cabo un tratamiento adecuado, ya que no acuden al médico. La utilización crónica y excesiva de analgésicos para controlarla produce por sí misma un tipo de cefalea.

Este dolor de cabeza debes tomártelo en serio, no automedicarte y acudir a tu médico, que te hará un seguimiento.

Factores desencadenantes

1. El estrés emocional prolongado, la ansiedad, la depresión o la excitación.

2. El estrés físico por viajes, déficit de sueño, ayuno o exceso de ejercicio.

3. Estímulos externos como cambios climáticos, olores intensos, luces deslumbrantes o ruidos.

4. Alimentos como el chocolate, los cítricos, el queso y algunos azúcares.

5. El alcohol, sobre todo, el vino tinto.

6. El café en exceso o su privación si se está habituado a él.

7. La menstruación y, a veces, los anticonceptivos orales.