Psicología: Navidades de crisis, ¿también para los niños?

Se acerca una Navidad con paro y recortes que obligarán a miles de familias a reducir sus gastos. Probablemente, sin embargo, lo más triste sea pensar en los pequeños, en sus ilusiones, y un ambiente en el que cuesta disimular las dificultades.

La mayoría de las familias se empeñan equivocadamente en disimular las dificultades ante los niños, fingiendo que no sucede nada. Los niños se dan perfecta cuenta de las dificultades por las que atraviesa la familia; escuchan las conversaciones, ven los cambios cuando papá o mamá se quedan en el paro o cuando están preocupados y el dinero no llega para hacer cosas que antes hacían, ven la tele y saben que hay problemas...

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No se les puede ni debe engañar; al contrario, hay que explicarles que atravesamos un mal momento y que hay familias que aún están peor. Debemos transmitirles seguridad, decirles que este año tendremos que gastar menos pero no vamos a dejar de pasarlo bien, que habrá menos regalos pero no nos faltará nada imprescindible y que lo celebraremos como siempre o todavía mejor.

Recuperar la ilusión
Disfrutar de las fiestas depende más de cada uno que de la situación. De entre tantas penurias, debemos aprender a ser menos consumistas y más solidarios. Sabremos hacerlo si recordamos cómo lo conseguían nuestros abuelos; si nos olvidamos de lo que no tenemos y nos ocupamos de lo que tenemos, una familia y motivos para disfrutar de las fiestas.