Vida práctica: jugar es crecer

Casi desde el momento en que se nace, se empieza a jugar. Ya cuando el bebé tira el sonajero una y otra vez está descubriendo mundo.

El niño que come, duerme y juega es un niño sano. Y es que el juego es tan importante para su desarrollo psíquico y emocional como la comida lo es para su cuerpo.

El juego es su medio para entender el mundo que rodea a los niños y su lenguaje: muestra sus experiencias, sus deseos y miedos, su percepción de la vida, y les enseña a compartir y tolerar frustraciones. Además, estimula sus sentidos, su imaginación y su inteligencia, les ayuda a crecer y prepararse para el futuro y favorece la vinculación afectiva con los padres y madres. Necesitan que juegues con ellos.

Publicidad

En el aspecto físico, les ayuda a coordinar su cuerpo y movimientos y les facilita la coordinación entre los visual y lo motor. 
 

Consejos para elegir la mejor opción
Dada la importancia que tienen los juegos para ellos, es importante saber elegirlos bien.

Estas Navidades, a la hora de escogerlos, busca juguetes seguros, de calidad; que les gusten a ellos y les hagan ilusión; que sean adecuados a su edad y personalidad y que sean simples, para desarrollar su imaginación.
Y recuerda, no siempre el mejor juguete o el más caro tiene por qué ser el más adecuado para tu hijo.

Lo más popular

Los beneficios de los videojuegos
Los videojuegos levantan tantas pasiones como odios: se han convertido en el juego favorito de los niños pero los padres los consideran una pérdida de tiempo. Sin embargo, tienen numerosos beneficios en los chavales:

-Desarrollan las habilidades cognitivas, de lógica, motoras y espaciales.
-Estimulan la visión y se utilizan en tratamientos de ojo vago.
-Aumentan la creatividad.
-Mejoran los miedos.
-Reducen el estrés.
-Fomentan la colaboración entre usuarios.
-Desarrollan sus habilidades en tecnología.
-Por conseguir el reto, experimentan desde frustración hasta orgullo.

Eso sí, es importante su uso correcto en cuanto al tiempo de juego, la distancia con la pantalla, la alternancia con otros juegos y el ajuste a su edad.