Psicología: parados de larga duración

El trabajo no es sólo un medio para ganarse la vida, contribuye a construir la identidad individual. Perderlo, especialmente cuando la situación se prolonga, suele llevar asociado un deterioro de la autoestima y una sensación de exclusión social que conducen a crisis de ansiedad y depresiones.

La pérdida del empleo da lugar a tres etapas, en las que el ánimo del parado se deteriora hasta caer en la depresión. Conócelas para evitarlas y solicitar ayuda si lo necesitas:

1º Fase de negación. Es como si no hubiera pasado nada, la persona aprovecha para ocuparse de asuntos pendientes que alejen de su mente el problema.

2º Fase de angustia. Comienza cuando las dificultades para encontrar un empleo se hacen patentes. Empieza la obsesión con el dinero y buscar trabajo.

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3º Fase de resignación. Se pierde la esperanza y la confianza en sí mismo y la persona se repliega en su mundo. La depresión ya es un hecho. Es preferible actuar antes de llegar a ella.

Depresión y ansiedad
Distintos estudios confirman que en la población en paro y, sobre todo, cuando es de larga duración, se produce, al menos, entre un 20 y un 40 % más de demanda de ayuda especializada, consumo de psicofármacos e ingresos hospitalarios. Si tú o un familiar estáis en paro, es importante tomar medidas, con ayuda de expertos si es necesario, para no llegar a estados de depresión.