Psicología: la crisis de los 40

Cuando llegan los 40, para muchos se despierta la ilusión de vivir una segunda adolescencia. No importa que seas hombre o mujer, a todos nos afecta más o menos por igual, surgen las dudas parecidas y un estado emocional en el que nos preguntamos ¿qué es lo que he hecho hasta ahora con mi vida?

¿Te has propuesto recuperar el tiempo perdido?
La idea puede ser tentadora, pero también arriesgada si te empeñas en hacerlo a cualquier precio y sin un mínimo de objetividad. El tiempo ha pasado pero tampoco lo has perdido, seguramente has renunciado a algunas metas para alcanzar otras y no es lógico que ahora estés dispuesto a tirar todo por la borda.
Si tu idea de recuperar ese tiempo perdido supone intentar dar marcha atrás y volver a la adolescencia, no lo vas a conseguir, lo que sí puedes lograr, y será muy positivo, es sacar partido a esta “crisis” construyendo sobre tus propios cimientos, hacer balance y, si te merece la pena, recuperar algunos sueños que quizá ahora puedas hacer realidad más fácilmente.

Publicidad

Señales en el cuerpo
De repente te das cuenta de que te han salido canas, los vaqueros no te sientan como antes y no puedes hacer muchos excesos. Si todo esto te sirve para cuidarte más, será estupendo, pero ni los cambios radicales ni dejarte la piel en el gimnasio te devolverán la juventud. Tómatelo con calma, los 40 son una edad estupenda y, cuanto antes lo asimiles, antes disfrutarás de lo que te pueden ofrecer.