Psicología: ¿adicto al móvil?

Si te pasas el día pendiente del móvil, hasta el punto de impedirte atender a muchas otras actividades, deberías valorar tu adicción y poner de tu parte para desengancharte.

En torno a esta adicción, hay una serie de síntomas comunes a todos los que la padecen que dan la voz de alarma sobre el problema:

Ansiedad. Se pone de manifiesto cuando cualquier circunstancia te impide utilizar tu terminal. El adicto se siente muy incómodo mientras su móvil debe permanecer apagado, por estar en un avión, por ejemplo; si se queda sin batería u olvida su teléfono en casa.

Uso compulsivo. Está continuamente navegando por los menús y consultando sus aplicaciones, el correo, las llamadas o el whatsapp. Además, no es capaz de controlarse en momentos inadecuados o simplemente de rechazar una llamada para responderla más tarde.

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Aparición de conflictos. El uso constante del móvil se convierte en fuente de problemas en el trabajo, en el entorno familiar o con la pareja. Los adictos pueden ganarse amonestaciones de sus jefes o desatar el malestar de los demás porque desatienden constantemente sus obligaciones y relaciones para ocuparse del móvil.

¿Estás entre la población de riesgo?
Los jóvenes de 18 a 25 años parecen acumular el mayor riesgo de adicción y dependencia a los móviles. También hay cierta desviación en contra del sexo masculino: los hombres suelen engancharse con más fuerza y frecuencia que las mujeres.