Psicología: envuelta en el desánimo

Por graves que sean las dificultades a veces nuestro peor enemigo está dentro de nosotros. El desánimo es una trampa que nos tiende nuestro pensamiento cuando le damos permiso para autocompadecernos y dejamos que el miedo lo tiña todo de sombras.

¿Podemos hacer algo por superarlo? Por supuesto que lo podemos hacer. En la vida hay circunstancias sobre las que no podemos influir, pero aquellas que anidan en nosotros mismos sólo nos pueden vencer cuando se lo permitimos. No te rindas a tus propios pensamientos, utiliza estas reglas básicas y lograrás controlarlos:

1. Fuera la autocompasión. Lamentarte de tu suerte no te ayuda; al contrario, debilita tu confianza y la que otros podrían depositar en ti.
2. No culpes a nadie ni a nada. La decisión de hacerle frente a la vida es tuya.
3. Rompe con pensamientos como “no vale la pena”. Debes cambiarlas por frases y propósitos positivos.
4. Aprende de las dificultades. Las mejores lecciones nacen de tu esfuerzo por vencer la adversidad y las dificultades.

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Trata de relativizar

En cualquier situación, siempre hay algo malo y algo bueno, una oportunidad para ponerte a prueba e incluso para explorar tu sentido del humor. Aléjate un poco de los problemas, relativízalos y sonríe con cualquier motivo. Todo ello te ayudará a superar el desánimo.