¿Qué alimentos pueden ser tóxicos?

Restos de carne de caballo y mercurio en los alimentos; sustancias químicas en los envases... Te contamos las medidas a tu alcance para una alimentación segura.

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La presencia de restos de carne de caballo encontrados en hamburguesas o pasta rellena ha despertado una vez más la intranquilidad ante los productos que consumimos. No ha sido la única polémica alimentaria estos días, en los que también se ha detectado exceso de presencia de mercurio en algunos pescados; sustancias químicas presentes en nuestra vida cotidiana y que alteran la regulación hormonal o incluso, en Europa, no en España, huevos orgánicos que no lo son y restos fecales en pasteles de chocolate. ¿Se puede comer la carne de caballo? ¿Cómo evitar el mercurio? ¿Y los productos tóxicos? Damos respuestas a todas tus dudas.
 

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Carne de caballo
No es peligrosa en sí; tiene incluso menos grasa y más vitaminas que la de ternera. El problema es que ha llegado a los alimentos por un fraude, por no incluirla en las etiquetas. Otro problema puede ser los tratamientos a los que se han sometido a esos animales.

¿Qué hacer?
La carne de caballo sin etiquetar encontrada en España se circunscribe a un problema de fraude y no de salud pública, por lo que se puede comer. No obstante, puedes devolverla a la tienda. Conoce los productos retirados en www.ocu.es.

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Mercurio
Es uno de los contaminantes más habituales en los alimentos. La extracción de oro o la producción de metales produce la emisión de mercurio, que se precipita a la atmósfera y al suelo, pudiendo contaminar cultivos y cauces de agua.

¿Qué hacer? Los expertos recomiendan evitar el consumo de pescados como emperador, pez espada, tiburón o atún en embarazadas y niños, el grupo de mayor riesgo por el exceso de mercurio, que puede provocar efectos neurológicos.

Productos químicos
La OMS ha publicado un informe alertando sobre los riesgos que implica la exposición a muchos elementos de la vida cotidiana realizados con productos químicos y que actúan como disruptores endocrinos; es decir, alteran el funcionamiento del sistema hormonal. Además de en juguetes, cosméticos u ordenadores, estos productos se encuentran en alimentos, como verduras o quesos, y sus envases.

OTRAS MEDIDAS
•Mantener una correcta higiene a la hora de tratar los alimentos a consumir, lavándose bien las manos y los alimentos.
•Si los alimentos no se van a consumir en el momento, guárdalos en la nevera bien protegidos, ya que en algunos productos como la leche o el pescado los microbios se multiplican rápidamente.
•A la hora de comprar alimentos mirar que sean frescos.
Revisar los alimentos enlatados, que no tengan golpes, y mirar la fecha de caducidad.
•Llevar una dieta variada.

ENVASES
Para evitar los riesgos de los productos químicos, que afectan sobre todo a embarazadas y niños, se recomienda:
•No calentar envases de plástico que estén o vayan a estar en contacto con alimentos en el microondas ni en el lavavajillas.
•Reducir el consumo de latas. Y, si no se consume en el momento, cambiar el alimento a otro envase, preferiblemente de cristal.
•Evitar que los niños se lleven a la boca los tickets de caja, con bisfenol A, contaminante químico prohibido en los biberones, ya que entra a través del alimento en contacto con envases que lo tienen.

PARA MÁS INFORMACIÓN
OCU: Consigue gratis la guía “¿Sabemos lo que comemos?” e infórmate sobre etiquetado o alertas alimentarias en: www.ocu.org / 900 902 956
 
Asociación Española de Pediatría: Descubre cómo reducir el nivel de contaminantes químicos en www.aeped.es.