Intolerancia a la lactosa

¿Te sienta mal la leche? Le ocurre al 15 % de los españoles. Descubre cómo detectar esta afección y cómo alimentarte. Te sentirás ligera.

Has notado que con la leche tienes digestiones pesadas y te hace sentir hinchada? Es posible que tengas intolerancia a la lactosa, una afección que suele empezar a partir de los cinco años y es muy común en los adultos. Alrededor del 15% de la población española la padece. Te enseñamos a reconocer sus síntomas y cómo tratarla.

• Qué es
La intolerancia a la lactosa se produce cuando el intestino de una persona no produce suficiente lactasa, la enzima que ayuda al cuerpo a absorber la lactosa. Cuando ésta llega al intestino entera, el organismo no la asimila y produce las molestias. Debe distinguirse de la alergia a la proteína de la leche de la vaca, una afección casi exclusivamente infantil.

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• Cuáles son los síntomas
La intolerancia a la lactosa no es peligrosa pero sí molesta. Sus síntomas suelen aparecer entre media hora y dos horas después de tomar productos lácteos y provoca diarrea, gases, hinchazón, dolor, náuseas y malestar. No afecta a todos igual y la sensibilidad en una misma persona también puede cambiar con el tiempo.

• Por qué se produce
Puede ser de origen genético o como consecuencia de un virus o bacteria, de una enfermedad crónica o de una cirugía del intestino. También puede aparecer por el consumo de algunos antibióticos.

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• Cómo se detecta
Existen diversas pruebas para diagnosticar la intolerancia, como test sanguíneo, test del aliento o biopsia.

• Más inf.
Si quieres saber más sobre la intolerancia a la lactosa te interesa:
www.lactosa.org
www.senslac.com
www.kaikusinlactosa.com

• Cómo tratarla
La síntomas que produce la intolerancia a la lactancia mejoran cuando se disminuyen o eliminan los lácteos o alimentos preparados que contengan lactosa (fíjate siempre en las etiquetas). En el mercado, existe una amplia gama de productos sin lactosa, sin prescincir de las propiedades nutritivas de la leche. Además, otars fuentes de calcio son sardinas, espinacas, huevos, garbanzos...

En cuanto comiences la nueva alimentación te sentirás mejor, más ligera y con más vitalidad y dormirás mejor.