¿Por qué la comida basura crea adicción?

¿Por qué preferimos una pizza o una hamburguesa a un plato de verdura? La respuesta está en el cerebro

Lo más popular

Hay alimentos muy calóricos y también muy adictivos. No sólo se nos hace la boca agua con una pizza o una hamburguesa, también con las patatas fritas de bolsa, las galletas y el chocolate. ¿Qué tienen estos alimentos en común? Muchas cosas: son procesados, calóricos, contienen grasas, azúcares añadidos, aditivos alimentarios (glutamato, potenciador de sabor y colorante), pueden generar trastornos en la conducta alimentaria (consumo compulsivo) y son capaces de crear adicción.

Publicidad

Estudios recientes confirman que la comida basura (junk food) provoca en nuestro cerebro una alteración en el sistema de recompensa similar al que producen las drogas. La ingesta de comida procesada favorece la liberación de unos niveles de dopamina (sustancia química relacionada con las sensaciones placenteras) más altos que los que libera una fruta o las verduras. La comida basura puede provocar hábitos de sobrealimentación y consumo compulsivo. Las consecuencias son: obesidad, colesterol, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Lo más popular

Para una buena salud integral es necesario un cambio de hábitos, empezando por la dieta: evitar la comida procesada; comprar alimentos naturales y de temporada (verduras, frutas, pescado) y cocinarlos en casa; y sustituir refrescos por agua y zumos industriales, por naturales.

El desayuno de los niños

El desayuno es la primera comida del día, por eso debemos asegurarnos un aporte energético adecuado, a base de lácteos, cereales, fruta natural y proteínas. Según un reciente estudio DKV de la Vida Saludable, un 15 % de los niños de 8 a 13 años en España declara no tomar lácteos; un 69 % desayuna cereales; y un 24 % toma bollería industrial.

Alimentos a evitar

1. Los procesados adictivos. En la Universidad de Michigan (EE UU) han elaborado un ránking de los procesados más adictivos cuyo consumo debe ser moderado: en primer lugar, la pizza. Le siguen chocolate, patatas fritas de bolsa, galletas de chocolate, helado, hamburguesa con queso y refrescos.

2. La 'tasa refresco'. Los refrescos azucarados son una bomba calórica. La OMS propone gravar con una tasa de un 20 % estas bebidas con el fin de reducir el sobrepeso y la diabetes tipo 2. Desde 1980 hasta ahora la obesidad se ha doblado en el mundo. Según la OMS, en 2014 el 39 % de los adultos tenía exceso de peso.