Vida sana: recupera el deseo

Un motivo frecuente de conflicto en la pareja es el deseo sexual, y no necesariamente porque alguno de los dos lo haya perdido, sino porque a menudo no coinciden en la frecuencia, el momento o el modo de satisfacerlo.

Lo primero que tenemos que aceptar es que, por mucho amor que haya, somos dos personas distintas y no es fácil que siempre esté sincronizado nuestro deseo sexual.
Sea cual sea la queja, no hay que olvidar que el deseo sexual a veces también es un reflejo de la relación. La falta de atenciones y de comunicación, la apatía y la rutina son enemigos a los que hay que enfrentarse fuera de la cama. Te puede ayudar:

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Hablar con claridad. Unas veces para pedir en lugar de esperar a que sea el otro quien tome la iniciativa, otras para evitar las presiones sin provocar malentendidos, y siempre para expresar los gustos, las preferencias y los límites de cada uno.

Aprender a negociar. Con la intención de poner cada uno de su parte y de comprometerse, pero también con imaginación y ganas de hacer las relaciones más divertidas y sugerentes. Reírse y jugar son fundamentales en el deseo.

Introduce cambios
Es importante que en las relaciones sexuales y el deseo huyáis de la monotonía, que introduzcáis cambios a veces de escenario y de costumbres, pero sobre todo de actitud, para despertar la curiosidad y recuperar la sensación de que aún os queda mucho por descubrir el uno del otro y de la relación. La curiosidad es el mejor antídoto para vencer el aburrimiento.