Psicología: todo el día juntos ¡y discutiendo!

Con la llegada de las vacaciones, las horas que las parejas pasan junta se multiplican y surgen los problemas.

Cada verano, cuando llegan las vacaciones, volver a convivir las 24 horas en pareja se puede convertir en fuente de disputas. Será la falta de costumbre, el cansancio acumulado o los conflictos latentes, pero el resultado es que, a la vuelta de las vacaciones, una de cada tres parejas se separa. Las infidelidades pueden ser otra causa, pero más en relaciones nuevas e inestables.

¿Qué dicen las estadísticas? El aumento de rupturas posvacacionales es un hecho, pero también lo es, según el Instituto Nacional de Estadística, que la crisis está frenando las rupturas. No hay dinero y, sin él, ¿quién se arriesga a empezar de nuevo? Por primera vez la suma de separaciones, divorcios y nulidades mantiene una tendencia plana desde 2011; la supervivencia se impone sobre la infelicidad.

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Es probable que las vacaciones provoquen un aumento de rupturas, pero tal vez esta vez haya más parejas que ya hubieran tomado esta decisión antes; eso sí, si su situación económica se lo permite.

¿Qué hacer por vosotros?

Lo primero es daros un plazo de adaptación. La comunicación también es importante. Ahora que tenéis la oportunidad, dialogad. Además, hay que evitar que se repita la historia de que ella trabaja en vacaciones lo mismo que todo el año. Tratad al menos de que vuestras vacaciones no se arruinen por culpa de los malos rollos.