Psicología: hijos adolescentes y padres enfrentados

Aunque es imposible estar siempre de acuerdo en la pareja, los hijos no deben darse cuenta de las diferencias.

Cualquier conflicto abierto entre los padres supone una brecha de autoridad frente a sus hijos. Si tú y tu pareja remáis en direcciones opuestas, vuestros hijos sabrán aprovecharlo para no obedeceros o cumplir las normas que más les convengan.

A ninguna pareja se le puede pedir que esté de acuerdo siempre, pero sí que sepa resolver sus diferencias. Cuando cada cual tira por su lado y además está convencido de hacer, por sus hijos, lo que más les conviene, lo que hace es obligarlos a crecer en un clima de normas confusas o incluso muestras de falta de respeto.

Publicidad

Aprender a poneros de acuerdo es la única manera de mantener la autoridad ante los hijos.

Debéis:
Aprender a escuchar. En lugar de mostrar a vuestros hijos un espectáculo cotidiano de intolerancia, escuchar al otro y tratar de comprender sus razones es el primer paso para un acuerdo.
Utilizar el diálogo, que no es un intercambio mutuo de descalificaciones, sino la firme voluntad de encontrar soluciones negociando con empatía.
Dar un ejemplo de respeto. La adolescencia es una etapa difícil en la que los hijos se encuentran en una lucha permanente con los padres y en contra de los límites, pero también los necesitan y deben aprender a respetar a los unos y los otros, sobre todo a través de vuestro ejemplo. Si tú y tu pareja no sabéis respetaros, no esperéis el respeto de vuestros hijos.