Vida sexual plena en la menopausia

Más de la mitad de las mujeres que se encuentran en esta etapa sufren atrofia vaginal, pero sólo una de cada cuatro consulta a su médico. Te damos los consejos para vencer el problema.

Lo más popular

La atrofia vaginal afecta a más de 1,5 millones de mujeres en España. La mitad de ellas la padece durante la menopausia lo que perjudica sus relaciones sexuales y su calidad de vida. Según datos que se dieron a conocer en el último Congreso Mundial sobre menopausia, celebrado recientemente en la ciudad de Roma, las mujeres se quejan antes de los sofocos y la sudoración, otras de las consecuencias de esta etapa, que de la sequedad vaginal.

Publicidad

Es el adelgazamiento de la pared vaginal
La atrofia vaginal es el término médico que hace referencia al adelgazamiento de la pared vaginal que se produce durante la menopausia. La vagina tiene un “tapizado” interno formado por varias capas, dispone de elasticidad y una humedad propia. Pero, con la menopausia, ese revestimiento interior va perdiendo grosor y se hace más fino y frágil. Al disminuir las hormonas, se acorta, pierde la elasticidad y se reseca.

Lo más popular

El problema es que, a diferencia de otros síntomas de la menopausia como los sofocos y la sudoración, no desaparecen con el tiempo sino que se van agravando.
Como se dijo en el congreso celebrado en Italia, sólo una de cada cuatro mujeres consulta a su médico. Además, se agrava ya que estos síntomas suelen ser progresivos y empeoran en ausencia de tratamiento. De hecho, el epitelio adelgazado provoca que, con el roce de las relaciones sexuales, se produzca un sangrado acompañado de dolor. Para tratarlo, se puede administrar un estrógeno a nivel tópico. Éste es de acción local y no hay problema porque no pasa a la sangre.

Por el déficit hormonal
La distrofia vaginal ocurre siempre en mayor o menor grado puesto que la causa es el déficit hormonal que se produce con la llegada de la menopausia. Los primeros síntomas comienzan antes del cese de la menstruación aunque se hacen más evidentes cuando llega la menopausia. El hábito de fumar empeora el problema del adelgazamiento vaginal porque, como es bien sabido, el fumar afecta a todo el riego sanguíneo.

Soluciones
Aunque el adelgazamiento de la pared vaginal no se cura sí puede tratarse para que los síntomas desaparezcan. Y no es complicado. Como el problema surge por la desaparición de hormonas que lubrican la vagina, éstas pueden administrarse o aplicar lubricantes locales que minimicen el problema.
Los especialistas están de acuerdo en que llevar una vida sexual activa con lubricantes vaginales pueden paliar de manera notable la atrofia.

Las consecuencias
• Aparece la dispaurenia, que no es otra cosa que los dolores o molestias a la hora de mantener relaciones sexuales.
• Por el adelgazamiento de la pared vaginal, también pueden aparecer ciertas molestias
al orinar.
• Como dicen los especialistas en ginecología, es bastante frecuente que aparezcan signos de inflamación y, sobre todo, algún tipo de infección. Esto ocurre, entre otras cosas, porque el flujo ácido que antes protegía se va haciendo cada vez más neutro y, por tanto, se muestra menos activo frente a los gérmenes.
• No es raro que, precisamente, por todos estos problemas y por la delgadez y pérdida de elasticidad de la vagina, se produzcan en
ésta pequeñas heridas.