Nadie en la Casa Real podrá aceptar regalos

El Rey ha decidido empezar su reinado con la transparencia y rigor de los que habló en su discurso del 19 de junio, cuando fue proclamado Felipe VI. Prueba de ello es el régimen de regalos a favor de los miembros de la Familia Real y el código de conducta para todo el equipo que trabaja en la Casa Real que comenzará a entrar en vigor el 1 de enero y que ha presentado Zarzuela en la tarde de este jueves 4 de diciembre en un encuentro informativo.

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Con la llegada del nuevo Rey, siguen produciéndose cambios en la Casa Real. Los últimos, los nuevos regímenes que regularán los regalos y conductas de la Familia Real y su entorno, que se han realizado por deseo expreso de don Felipe, que ha considerado conveniente regular algunos puntos.

Respecto a los regalos, el Rey ha decidido que "los miembros de la Familia Real no podrán aceptar regalos que por su alto valor económico, finalidad o interés comercial o publicitario, o por la propia naturaleza del obsequio, puedan comprometer la dignidad de las funciones que tengan o les sean atribuidas".

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En este sentido, a partir del 1 de enero, la Casa Real no aceptará regalos institucionales y en caso de que el emisor decida hacérselo llegar serán cedidos a Patrimonio Nacional o serán entregados a instituciones públicas o entidades sin ánimo de lucro "para la consecución de fines de interés general".

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Respecto a los regalos de carácter personal, ''se podrán aceptar cuando no superen los usos sociales o de cortesía. Cuando excedan dichos usos, seguirán el mismo tratamiento que los regalos de carácter institucional o bien serán cedidos a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general''. Igualmente, "los miembros de la Familia Real no aceptarán préstamos sin interés o con interés inferior al normal del mercado, ni regalos de dinero".

Otro de los puntos que ha querido dejar claro el Rey es que ''cuando los premios o reconocimientos concedidos a miembros de la Familia Real comprendan una dotación económica, deberá procederse a ceder su importe a una entidad sin ánimo de lucro que persiga fines de interés general''. La Casa Real informará puntualmente en su web de las ONG's que reciban ese dinero.

El Rey expresamente también ha querido redactar un Código de conducta para todos los miembros de la Casa Real, afectando por igual al equipo de seguridad, protocolo, comunicación... El deseo de Felipe VI se debe a que considera que todos los ciudadanos tienen derecho a que la Casa Real tenga un comportamiento ejemplar y puedan tener confianza en la Jefatura del Estado.

Don Felipe desea, recordando las bases de su discurso del 19 de junio, que cualquier miembro de la Casa del Rey "deberá actuar con arreglo a los siguientes principios: objetividad, integridad, neutralidad, responsabilidad, imparcialidad, confidencialidad, dedicación al servicio público, lealtad, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad, eficacia, honradez, protección del entorno medioambiental y respeto a la igualdad entre mujeres y hombres".

Por otro lado, ''en relación con asuntos financieros, no podrá utilizar la información de que disponga en su propio beneficio ni dar conocimiento a terceros, antesde su difusión general''. Igualmente, ''rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los asuntos habituales, sociales y de cortesía''. ¿Qué se entiende por ''condiciones ventajosas''? Sentido común, aclara la Casa del Rey.

Otro deseo del Rey es que no haya servicios prestados a la Casa Real que no tenga retribución.

El nuevo código del Rey afecta a todos los miembros de la Familia Real (don Juan Carlos y doña Sofía, don Felipe y Letizia y sus hijas Leonor y Sofía) y los trabajadores de la Casa Real. Se quedan fuera, por tanto, las infantas Elena y Cristina, que ya sólo forman parte de la Familia del Rey. En el caso de la infanta Elena, que en alguna ocasión representa a su hermano el Rey, podrá recibir regalos siempre que no tengan que ver con la representación Real. En caso de que esté representando al Rey, tendrá que someterse al código de conducta impuesto.

Por otro lado, también se ha informado de que Carlos García Revenga, quien fuera secretario de Elena y Cristina, sigue teniendo despacho en palacio ya que continúa liquidando los asuntos de las Infantas. Su situación continuará hasta el 31 de diciembre.