El Rey vuelve a sentarse en el primer coche que tuvo con 18 años

Durante su visita a la fábrica de Seat de Martorll, don Felipe fue sorprendido con su primer coche, un Ibiza dorado que le regaló don Juan Carlos cuando cumplió 18 años. Al verlo totalmente reformado, el Monarca no pudo evitar alguna que otra carcajada y una mirada de enorme ilusión con tan grata sorpresa. Bajo esta noticia puedes ver el emotivo VÍDEO del momento en el que vio el vehículo.

Lo más popular

El pasado 5 de diciembre, don Felipe realizó una nueva visita a Cataluña, en esta ocasión a Martorell, para visitar la fábrica de Seat, con motivo del 30 aniversario de la fabricación del Ibiza, el modelo más popular de la marca.

Felipe VI recorrió gran parte de las instalaciones de SEAT, pisó las líneas de montaje y conoció sus futuros modelos. Pero el Rey no se podía imaginar la gran sorpresa que le esperaba, que le hizo esbozar una enorme sonrisa. Se reencontró con el que fue su primer coche: un Ibiza 1.5 de color dorado metalizado que su padre, el rey Juan Carlos, le regaló cuando cumplió los 18 años en enero de 1986.

Publicidad

Emocionado, el coche despertó en el Rey, además, alguna que otra carcajada. “Supongo que ha recordado su primer coche, su época de estudiante, sus 18 años…”, explica Isidre López, responsable de Coches Históricos de SEAT, cuyo equipo ha llevado a cabo un laborioso trabajo de restauración, ya que cuando se recuperó tenía 152.000 kilómetros y hacía más de 16 años que no se ponía en marcha.

Lo más popular

El Rey disfrutó del vehículo, donde también estuvo viendo una imagen de él con su Ibiza cuando tenía 18 años.

En la época que se fabricó, el coche era muy avanzado a su tiempo ya que llevaba un motor de inyección y aire acondicionado, dos años antes de que estos elementos se introdujeran en los coches de producción. Para el equipo técnico que se ha encargado del proceso de restauración, lo más dificultoso ha sido poner en marcha todo el sistema de alimentación e inyección de gasolina puesto que llevaba muchos años sin circular. Además, han llevado a cabo trabajos de pintura integral, tapizados, neumáticos y llantas, algo que da al coche “una personalidad singular”. De hecho, “es un Ibiza único, muy especial y hecho a medida”, apunta López. Un ejemplo de ello es que incorpora asientos especiales a la altura de Felipe VI.

“El esfuerzo ha valido la pena”, sostiene López y su equipo, tras comprobar la reacción del Monarca. Durante la visita, el Rey se llevó un recuerdo entrañable al rememorar su juventud y, por su parte, SEAT ha incorporado otra joya en su colección de más de 250 coches históricos.