El rey Juan Carlos se come un cocido en Vallecas

​​El monarca se acercó hasta la cervecería Cruz Blanca para disfrutar de este plato típico madrileño.

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No hay cosa que le gusta más al Rey emérito que disfrutar de la buena mesa. Es muy habitual ver al monarca disfrutando de la rica gastronomía española en diferentes restaurantes con estrella Michellin a lo largo y ancho de la Península. Sin embargo, el hijo de Felipe VI se ha decantado esta vez por uno de los platos más típicos de la Comunidad de Madrid, el cocido madrileño y lo ha hecho en el mejor local posible, la cervecería Cruz Blanca de Vallecas. En ella se sirven los mejores cocidos del mundo, según especialistas gastronómicos.

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Dos meses antes de esta visita real, los trabajadores del local recibieron una llamada en la que se reservó una mesa para siete personas. La sorpresa fue muy grande cuando este martes 21 de marzo, un coche oficial paraba en la puerta del restaurante y de él se bajaba el actual Rey emérito. Y es que don Juan Carlos quería comprobar con su propio paladar el renombre de la cervecería. La discreción fue tal que Antonio Cosmen, el chef que elabora este manjar, fue informado de la real visita tan sólo unas horas antes de que se produjera.

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Y así, don Juan Carlos se sentaba en la mesa junto a la chef Samantha Vallejo-Nágera, el empresario Pedro Trapote y su mujer, Begoña García-Vaquero con los que disfrutó de una comida que duró aproximadamente dos horas y que se ciñó al guión.

Para comenzar los comensales disfrutaron de unos entrantes típicos españoles: anchoas del Cantábrico con patatas fritas artesanas y croquetas de la abuela fueron lo que tomaron antes de catar el gran cocido madrileño, que según apuntan testigos, el Rey emérito se lo toma todo en el mismo plato.

Tras el almuerzo, don Juan Carlos quiso dejar constancia de su estancia en el libro de visitas. "Al restaurante Cruz Blanca, mi enhorabuena. Es difícil hacer un cocido mejor y con el cariño a España. Mi afecto y esperando volver", así reza la dedicatoria que dejó.