Charlene podría estar embarazada de gemelos, según el padre de la princesa

Alberto y Charlene de Mónaco serán padres a finales de año, tal y como ha confirmado el Palacio Grimaldi. Según la prensa sudafricana, Mike Wittstock, padre de la exnadadora, ha confesado a dos periodistas locales que la princesa está esperando gemelos.

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''TSH el Príncipe y la Princesa de Mónaco se complacen en anunciar el embarazo de MSM la Princesa Charlene. El nacimiento se espera a finales de año''.

Con este escueto comunicado el Palacio Grimaldi ha dado la buena nueva este viernes 30 de mayo: Charlene y Alberto de Mónaco van a ser padres.

La noticia la había publicado en la mañana de este viernes el diario francés Le Figaro lo que quizá haya empujado a Palacio a emitir el comunicado.  

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La pareja, a quien la última vez que vimos fue el pasado 25 de mayo en el Gran Premio de Fórmula 1 en Mónaco, dará de esta forma un heredero al Principado de Mónaco. Entonces, Charlene lucía un ajustado y elegante vestido fucsia que nada hacía presagiar su embarazo. 

La princesa monegasca se convertirá en madre por primera vez unos días antes de cumplir los 37 años, el 25 de enero. Y podría serlo por partida doble. Según la prensa sudafricana, Mike Wittscok, padre de la exnadadora, ha dado a entender que la princesa está esperando gemelos. "Estoy muy feliz por la noticia y ahora mi esposa y yo vamos a tener cuatro nietos", declaró a dos periodistas locales. 

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Los dos hermanos de Charlene, Sean y Gareth, tienen un hijo cada uno, por lo que los otros dos nuevos nietos corresponderían a la princesa de Mónaco.

Además, el periodista sudafricano y amigo de la familia Wittstock, Derek Watts, publicó la noticia en su cuenta de Twitter. "Mi viejo compañero de escuela en Bulawayo me ha llamado para decirme que su hija está embarazada de gemelos. Enhorabuena princesa Charlene y Alberto", reveló.

Alberto y Charlene celebrarán su tercer aniversario de boda el 1 de julio con la ilusión de convertirse en padres. Alberto, de 56 años, sin embargo, no se estrenará como padre con el nuevo miembro de la familia. El príncipe ya tiene dos hijos, Jazmín, de 22 años, hija de una relación extramatrimonial de Alberto con la excamarera norteamericana Tamara Rotolo, y Alexandre, nacido en 2003 de su romance con la azafata togolesa Nicole Coste. Según la Constitución monegasca, ninguno de los dos podrá heredar el trono pero sí llevar el apellido Grimaldi y heredar parte del grandioso patrimonio familiar. 

La familia Grimaldi ha crecido a pasos agigantados en el último año. El primero en traer un bebé a la familia fue Andrea, que hasta el nacimiento del que será su nuevo primo era el heredero al Principado detrás de su madre, Carolina. Andrea y Tatiana Santo Domingo fueron padres de Sacha el 21 de marzo de 2013.

Ese mismo año, el 17 de diciembre, Carlota de Mónaco daba a luz a Raphäel, fruto de su relación con el actor Gad Elmaleh.

Ahora, la familia crecerá de nuevo con el nacimiento de los hijos de Alberto y Charlene, dos bebés muy deseados desde que la pareja contrajo matrimonio. Desde entonces, ambos han estado en el centro de todas las miradas. La exnadadora sudafricana, en boca de todos por sus problemas de adaptación a la vida en Mónaco y en palacio y por los continuos rumores de crisis de pareja, decía no sentirse presionada: "No quiero estar bajo presión. Me casé y estoy instalándome en este enorme lugar y acostumbrándome a tener grandes responsabilidades. Viajamos mucho, así que los hijos tendrán que esperar. Algún día sucederá", admitía en su día la mujer de Alberto de Mónaco con respecto a aumentar la familia.

Alberto de Mónaco ya se ha dejado ver después de la feliz noticia. El príncipe ha querido celebrar su próxima paternidad, presenciando el Top 14 final entre el Toulon y Castres Olympique, que tuvo lugar el 31 de mayo de 2014 en el Saint-Denis, cercano a la capital francesa.

El príncipe Alberto se sentó en el palco de autoridades, junto a François Hollande, con quien estuvo hablando todo el tiempo. Sin duda está siendo uno de los mejores momentos del Príncipe de Mónaco, pues no paró de sonreír ni de mantener largas y tendidas charlas, fruto de la felicidad que está viviendo.