Los reyes suecos, conductores en un 'rally' de coches antiguos

Carlos Gustavo y Silvia de Suecia participaron en el tradicional «rally» de coches veteranos en la isla de Öland.

Carlos Gustavo de Suecia decidió participar este año en el «Kungsrallyt» (El Rally del Rey) que desde 1997 se celebra en la isla de Öland, a orillas del Báltico oriental, donde la familia real tiene la mansión de Solliden, su residencia estival.

Esta competición de coches veteranos es toda una tradición veraniega de la isla, que es este año cuenta con la participación de 109 carruajes y 350 conductores y pasajeros, todos con trajes y vestidos de la época de su vehículo.

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En la foto, cortesía de Kungahuset.se, el rey Carlos Gustavo y la reina Silvia posan en las puertas de Solliden al lado de su Volvo PV 60 de 1946 con el que participaron recorriendo la isla.

Este coche fue un regalo que el monarca recibió de un grupo de empresarios y amigos con motivo de su 50 aniversario en 1996.

Al año siguiente se celebró el primer «rally», organizado por el llamado «grupo de donantes» que son los que aportaron para la compra del regalo, y que pasó a llamarse «Kungsrallyt» (El Rally del Rey). Desde entonces, y con escasas excepciones debido al tiempo, la competición se celebra cada año en el sábado a mediados de agosto.

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Sólo los que en su día participaron en la compra del coche obtuvieron el derecho a participar en el 'rally'. Cualquier de ellos puede transferir su participación a otra persona, pero sólo los que figuran en la lista con un 'número de donante' pueden participar. La excepción es, naturalmente, aquellos que el rey invita de forma privada.

Como es habitual, la salida de la carrera fue en Borgholm, la localidad principal de la isla. Los coches pasaron primero por Kårehamn y después hacía el norte entraron en Gamleby, para luego volver hacia el sur atravesando Sandvik y Grönvik de regresó a Borgholm.

El recorrido es de unos 10 kilómetros con seis metas intermedias y todos deben estar de vuelta para un almuerzo que se celebra después en el castillo de Borgholm, unas ruínas medievales donde en julio tiene lugar un concierto de música clásica al aire libre al que asiste al familia real al completo.