El rey Harald de Noruega decide no celebrar su cumpleaños

El monarca noruego cumplió este sábado 78 años lejos de su reino y de los festejos y felicitaciones de sus súbditos.

El sábado 21 de febrero en Noruega es el día del cumpleaños del rey. Un día en el que el izado de la bandera es obligatorio en todas las astas de los castillos, cuarteles y edificios públicos del país, así como también los jardines y casas particulares.

La guardia real se viste de gala y muchos noruegos suelen acudir al mediodía a la explanada del castillo real de Oslo para cantarle al monarca el cumpleaños feliz, gritarle los tres tradicionales «hurras» y desearle que cumpla muchos más.

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Pero resulta que el rey Harald no estuvo este sábado en Oslo para celebrar su 78 cumpleaños.

Lo mismo que hizo en años anteriores, se volvió a ir de viaje.  Esta vez con su mujer, la reina Sonia, viajó a tierras australianas, al otro lado del planeta donde ahora es verano, lo más lejos posible del frío y la nieve que cubre su reino.

Hacía pocos días que el rey Harald V de Noruega había regresado del continente helado que es la Antártida, donde estuvo visitando la base científica noruega «Troll» (Duende), en la llamada «Dronning Maud Land» (Tierra de la Reina Maud).

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Ahora se ha vuelto a ir de viaje. Esta vez a Australia, donde a partir del lunes le esperan cinco días de actos oficiales.

A lo noruegos ya no les sorprende que el rey no esté en el país celebrando con ellos el día de su cumpleaños.

En los últimos años el rey Harald ha celebrado su aniversario con la reina Sonia lejos de Oslo, como si huyera de los festejos. Y así parece que es.

Un periodista del diario noruego Dagbladet le preguntó hace tres años, cuando iba a cumplir los 75, lo que iba a hacer ese día. La respuesta del monarca fue clara.

«¿Qué hacer el día de mi cumpleaños? Me voy de viaje. No voy a celebrar nada. Tampoco voy a salir a navegar. Ya no me importan tanto los cumpleaños. Es algo de lo más natural», dijo Harald de Noruega.

Y en parte tiene mucha razón porque, llegando a estas edades, lo importante no es celebrar cumpleaños sino vivir cada día.