El príncipe Jorge y sus dulces modales a la hora de comer tarta

​El nieto de la Reina Isabel II se convierte en el orgullo de su madre tras demostrar ser todo un caballero inglés.

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El hijo mayor de Guillermo y Catalina de Cambridge, el príncipe Jorge, ha sorprendido a todos al dar muestras de sus adorables modales a la hora de demandar un trozo de tarta.

Disculpe, amable señora, ¿podría tomar un pedazo de tarta con un zumo?

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El pequeño se encontraba  en una cafetería con su madre, Catalina de Cambridge, cuando de repente tuvo el antojo de un pedazo de pastel. Ni corto, ni perezoso, el joven príncipe se dirigió a la camarera para pedirle, cortésmente, que le diera una ración de bizcocho.

"Disculpe, amable señora, ¿podría tomar un pedazo de tarta con un zumo?", fueran las dulces palabras de Jorge, que, según han confirmado algunos testigos, obedecía la petición de su madre de "pedirle a la amable señora lo que quisiera comer"

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Finalmente el príncipe obtuvo su tarta y pudo sentarse a disfrutarla junto a su madre, que sin duda se sintió orgullosa de su pequeño gentleman inglés. Qué duda cabe de que la Reina Isabel II se sentirá también muy orgullosa de su nieto, pues es sabido que la monarca siente debilidad por Jorge, que cariñosamente la llama "Gan-Gan".

Su educación, la clave de todo

Jorge, a pesar de su corta edad, ya es un pequeño caballero inglés, algo que seguro que Catalina y Guillermo tienen que agradecer a la escuela infantil Westacre Montessori, a la que asiste desde principios de este año. Y es que sus padres eligieron esta escuela porque, entre otros motivos, tiene un estilo de aprendizaje basado en 'El método Montessori', ideado por María Montessori en 1912, y que tiene por objetivo que se libere el potencial del niño, para lograr desarrollar sus capacidades intelectuales, físicas y espirituales, en vez de intentar regirse por unas normas más estrictas y tradicionales.

En la escuela se le da prioridad al juego, y se anima al príncipe a que elija las actividades que desea desarrollar, siempre bajo la supervisión de los profesores, que están entrenados para que los niños aprendan jugando. Además, hay grupos de niños con diferentes edades dentro del aula, y las manualidades son una de las actividades a las que se dedica más tiempo.

El precio de la escuela es de unos 50 euros diarios, y desde el centro se felicitaron al conocer la noticia: "Queremos dar la bienvenida a George a nuestra escuela, donde tendrá la misma experiencia que todos los niños que se educan en nuestro centro". Al igual que otros niños de su edad en Reino Unido, al principio asiste tan solo 3 horas a la escuela por las mañanas, tiempo que irá incrementando poco a poco para que la adaptación sea progresiva. ¡Seguro que muy pronto podremos ver a Jorge de Cambridge demostrando de nuevo que ya es todo un gentleman en miniatura!