El emperador de Japón Akihito comunica su deseo de abdicar

​El jefe del Estado ha afirmado que teme que su delicada salud no le permita continuar ejerciendo sus funciones, a través de un vídeo televisado.

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El emperador de Japón, Akihito, ha comunicado este lunes su voluntad de abdicar debido a su avanzada edad y por temor a que sus problemas de salud no le permitan continuar ejerciendo sus funciones. A través de un mensaje televisado, el soberano japonés ha asegurado que puede llegar el día en que no consiga continuar con sus deberes como jefe del Estado, lo que ''podría tener efectos adversos para la sociedad'' japonesa.

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''Me preocupa que pueda convertirse en algo difícil para mí llevar a cabo mis responsabilidades como símbolo del Estado, tal y como he venido haciendo hasta ahora'', ha afirmado Akihito, de 82 años.

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Asimismo, el emperador ha reconocido que en ciertos momentos siente múltiples limitaciones físicas, y por tanto, no considera suficiente continuar frente a esta situación traspasando solamente algunas competencias a su heredero, su hijo Naruhito. ''Cuando un emperador enferma o su estado de salud es grave, me preocupa que, como ha sucedido en el pasado, la sociedad entre en punto muerto o la situación pueda impactar en las vidas de la gente'', destacó Akihito.

El emperador nipón sufre problemas de salud desde que el año 2003, cuando se enfrentó a un cáncer de próstata que derivó en una grave osteoporosis. Además, en 2011 sufrió una neumonía y, en 2012, se sometió a una intervención de 'bypass' en el corazón.

A pesar del deseo del jefe del Estado de abdicar en favor de su hijo Naruhito, de 56 años, la legislación japonesa no contempla esta posibilidad debido a que el cargo de emperador se considera vitalicio. Sin embargo, el primer ministro, Shinzo Abe, explicó nada más terminar el mensaje televisado que el Gobierno del país ya está trabajando para cumplir los deseos del soberano.

Después de expresar su deseo, Akihito pronto se podría sumar a la lista de jefes del Estado que renuncian a su título en favor de sus hijos. Beatriz de Holanda fue la primera que tomó esta decisión en 2013, pero la han seguido Alberto de Bélgica que abdicó en el mismo año y Juan Carlos de España I que dio paso al reinado de Felipe VI en 2014.