La Justicia cita a Alberto de Bélgica para una prueba de paternidad

Delphine Boël, hija de un millonario industrial y de la baronesa Sybille de Selys Longchamps, afirma ser hija ilegítima del rey Alberto de Bélgica y ha pedido un test de paternidad para confirmarlo aunque el soberano no se someterá a las pruebas porque su figura es inviolable. Los príncipes Felipe y Astrid, que también están citados en la demanda, podrían pasar las pruebas para desvelar si la joven es su hermana o no. El soberano y la madre de la demandante habrían tenido un 'affaire' que, al parecer, duró varios años. Delphine ha solicitado ante la Justicia belga ser reconocida como la cuarta hija del Rey belga después de ser desheredada por su padre.

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Hace catorce años un libro no autorizado desveló el romance que el rey Alberto II de Bélgica y la baronesa Sybille de Selys Longchamps habrían mantenido durante varios años en la década de los 60. Ahora, aquel 'affaire' del pasado se le ha reaparecido al monarca belga en forma de una hija ilegítima que lo ha llevado ante los tribunales.

Delphine Boël, una artista plástica de 45 años, hija de un millonario industrial y de la citaba aristócrata, afirma ser el fruto de aquel amor del pasado y ha pedido a la justicia belga que se realice un test de ADN para confirmar que el soberano es su padre biológico.

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Delphine presentó el lunes 17 de junio su petición ante el tribunal de Bruselas y, conocedora de la imposibilidad de que el rey Alberto se someta a la prueba de paternidad pues está amparado por la 'inviolabilidad' de su figura como rey por la Constitución, incluyó a dos de los hijos del monarca, el príncipe Felipe y la princesa Astrid, en la demanda, con la esperanza de que a ellos sí se vean obligados a hacerse el test.

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La Casa Real belga ha confirmado la presentación de esta solicitud aunque no ha querido hacer ningún comentario salvo el recurrente de que el proceso está "en manos de la justicia" argumentando, además, que se trata en todo caso de "una acción relevante del a vida privada" del Rey.

Fue en 1999 cuando la biografía no autorizada de la reina Paola apuntó que Delphine Boël podría ser hija del rey Alberto II, a quien tiene un gran parecido físico. Pero esta polémica toma más relevancia puesto que la joven no ha demandado la prueba de paternidad hasta ahora cuando su padre, el millonario empresario Jacques Boël, ha decidido desheredarla.

El enredo de la nueva paternidad del soberano belga se agita aún más cuando recordamos que en el discurso de Navidad de 1999 reconoció que en la década de los 60 -cuando se le atribuye el romance con la baronesa Sybille- su matrimonio atravesaba una fuerte crisis. En su país, esto se consideró como un reconocimiento implícito de que Delphine era su hija.

Pese a todo, Alberto II de Bélgica nunca ha reconocido abiertamente que Delphine Boël sea su hija biológica. La escultora tampoco ha aparecido nunca en ningún acto público relacionado con la Familia Real belga.