El 22 de mayo de 2004 la periodista se transformó en princesa al casarse con el heredero al trono español, don Felipe de Borbón. Desde entonces, su cuidado trabajo la ha convertido en uno de los miembros más queridos y admirados de la familia real.
El primer viaje tras la boda fue a Cuenca. La ciudad de las Casas Colgadas, con su espléndido casco antiguo declarado de Patrimonio de la Humanidad. Fue el escenario ideal para sus románticos paseos de recién casados.
Letizia: la mejor embajadora de la moda española