Han pasado cuatro años desde que un “sí, quiero” transformó a la presentadora del Telediario en Princesa de Asturias. 1.460 días en los que no ha dejado de aprender un papel escrito a base de detalles, secretos, anécdotas y también dolor.
Nada más llegar a un acto, doña Letizia busca con la mirada a los periodistas que normalmente cubren la información de la Casa Real. Luego, si tiene oportunidad, los “examina” entre risas para ver si se han enterado de todo.